Urbaser pide al Ayuntamiento un millón de euros por la gestión de escombros y podas

Esta noticia da cuenta de  la opacidad en todo lo que tiene que ver con la gestión de residuos, las millonarias cantidades que se manejan y los sucios negocios y corruptelas asociados a la misma, como ejemplo lo acontecido en la Vega Baja con el caso Brugal. Y lo peor es que el PP en Elche, tras ganar las elecciones, no sólo no está dando muestras de cambiar esa dinámica ( la  “luz y taquígrafos” de la que hablaba el concejal de Hacienda, Manuel Latour, se limita a sacar los trapos sucios de la gestión del PSOE, no a aclarar la gestión propia) si no que ahonda en la insostenible política de preocuparse únicamente por dónde “esconder” la basura que se genera, sin hacer mención de replantearse cómo generar menos residuos o cómo reutilizarlos. Así, el equipo de gobierno del PP cuenta ya en su haber  con el “mérito” de ser el responsable de la ampliación del vertedero de Ferriol, un triste ejemplo de destrucción de un paraje singular con enormes valores patrimoniales. (Nota del editor).

 (Más sobre la gestión de los residuos en Elche aquí)

M. POMARES
Urbaser, la empresa concesionaria del servicio de recogida de basura y limpieza en Elche, ha reclamado al Ayuntamiento el pago de cerca de un millón de euros por facturas del periodo comprendido entre mayo de 2007 y enero de 2011 por la aceptación de escombros en el vertedero del Pantano y por la gestión y el transporte de restos de poda y enseres. La mercantil presentó las facturas el pasado 30 mayo, aunque unos días después el entonces concejal de Hacienda, el socialista Emilio Martínez, informaba en un escrito con fecha de 8 de junio que las facturas anteriores a abril de 2007 -por un importe global de 521.598 euros- ya habían prescrito al haber transcurrido más de cuatro años desde la fecha de su emisión y presentación en el Ayuntamiento.
El responsable municipal de Hacienda, Manuel Latour, asegura que “el Ayuntamiento hará frente a las facturas que legalmente se puedan abonar”, y subraya que, “según consta en los informes, estas facturas han estado pululando por los cajones y, ante el cambio político, han aparecido, por lo que nos vemos obligados a hacer frente a algo que viene de atrás”. De momento, tras varias conversaciones con responsables de la empresa, el área de Hacienda ha comenzado a estudiar de forma pormenorizada las facturas.

Labores de sellado
La empresa pide 574.835,40 euros por aceptar residuos en el vertedero del Pantano, unos servicios que estuvo prestando al Ayuntamiento durante dos años. En este sentido, un informe elaborado por el jefe de Gestión de Limpieza del Ayuntamiento recoge que, “debido al colapsamiento del antiguo vertedero de escombros de La Rápita, se dio orden de cerrarlo a fecha de 30 de abril de 2005, por lo que, en fecha de 27 de abril de 2005, el concejal -Alejandro Pérez, responsable en aquellos momentos del área de Medio Ambiente- pidió a la empresa Urbaser por escrito que durante unos meses admitiera los materiales inertes hasta que el nuevo vertedero que iba a salir a licitación estuviera disponible, pidiendo qué volumen podrían recibir en el antiguo vertedero del Pantano y las condiciones de recepción”. La intención de los responsables municipales de aquel momento era aprovechar las labores de sellado del antiguo vertedero del Pantano, para que los escombros sirvieran de material de relleno para compensar volúmenes.
Ante esta situación, según recoge ese mismo informe municipal, con fecha de 3 de mayo de 2005, la empresa contestó por escrito que las condiciones que se establecían para poder aceptar esos residuos se traducían en que”el material fuera realmente inerte y admitir una capacidad máxima de 60.000 metros cúbicos, así como que el Ayuntamiento debería hacerse cargo de los costes que originaran las operaciones”. En concreto, esos gastos, según un escrito de Urbaser dirigido al Ayuntamiento con fecha de 17 de mayo de este año, se referían a una pala cargadora trabajando en dos turnos diarios que se contrató expresamente para esos trabajos y al servicio de vigilancia continuada de 24 horas al día, para lo que se vio obligada a contratar a dos empresas.
Urbaser admitió los escombros hasta junio de 2007, ya que, según detalla el informe municipal, el 2 de julio de 2007 se puso en marcha el nuevo vertedero de residuos de construcción y demolición (RCD).
Así las cosas, el jefe de Gestión de Limpieza apunta que la empresa, durante ese tiempo, estuvo “facturando los importes mensuales y presentando facturas sin registrar, las cuales, al no formar parte de ningún contrato ni existir partida presupuestaria a tal fin, no se tramitaban, a pesar de existir distintas conversaciones por parte de la empresa y la Concejalía para dar una solución; por lo que en fecha de 28 de mayo de 2009 presentaron un escrito en la Concejalía”.

Externalización
La empresa solicita 349.790,74 euros por la gestión y el tratamiento de enseres y poda, con facturas del periodo comprendido entre noviembre de 2007 y enero de 2011. En este caso, el informe municipal especifica que, “en marzo de 2007, tras varias denuncias por parte del Seprona, se dejaron de admitir los enseres de la recogida municipal en el vertedero del Puntal del Búho”. Acto seguido, precisa que, “como las instalaciones de la planta del Consorcio del Baix Vinalopó no tenían (ni tienen todavía) sistema para el aprovechamiento de estos residuos, la empresa Urbaser, sin tener obligación de eliminarlos (según el pliego de condiciones tiene la obligación de eliminar los residuos de la recogida industrial), los externalizó”, en este caso a una planta situada en Crevillent.
El documento indica que, “en febrero de 2009, se clausuró el vertedero del Puntal del Búho y se abrió el nuevo vertedero de no peligrosos de Ferriol, por lo que la poda municipal que se vertía en dicho vertedero (al coste del contrato según el pliego de condiciones) dejó de poderse verter en el nuevo por las mismas razones legislativas”. Por ello, el técnico municipal concreta que, “mientras se encontraba una solución, y sin tener la empresa la obligación de recibir dichos residuos, hacía de planta de transferencia en el vertedero de no peligrosos, transportándolos a la planta externa -la de Crevillent- con un coste superior al precio de contrato”.
En el informe se afirma que, “desde marzo de 2007 a febrero de 2009, Urbaser se hizo cargo de la totalidad del coste de eliminación de los enseres”, y añade que, desde marzo de 2009 (cuando se externalizó también la poda) hasta diciembre de 2010, la empresa se hizo cargo del sobrecoste, certificándosele las toneladas de enseres y poda al precio del contrato”. De hecho, en este caso, el técnico asegura que “eso generó un problema igual al anterior por no estar ni en contrato ni generar partida presupuestaria a tal fin”.
No obstante, el técnico manifiesta que, “en enero de 2011, la Concejalía dio orden a Parques y Jardines de no llevar más poda al vertedero de Ferriol y que solucionara el problema por su cuenta”, mientras que, en cuanto al sobrecoste de la eliminación de enseres, dice que, “desde esa fecha, se certifica como extraordinario a la empresa”.
Los responsables de la mercantil, en el escrito de 17 de mayo, ponen el acento en que “Urbaser ha estado gestionando los residuos de poda generados por el Ayuntamiento estos años, a pesar de no formar parte de su contrato”, e incluso declaran que, tras recibir el material en sus instalaciones, se trasladaba a la planta de Crevillent, “haciendo frente a un gran coste para nosotros”. Finalmente, reconocen que “hemos estado llevando a planta para su valoración los enseres generados en la ciudad”.

Un problema por la antigüedad de la deuda

Urbaser envió un escrito el 17 de mayo, con el objetivo de “solicitar de nuevo del Ayuntamiento la certificación de los trabajos realizados por nuestra empresa”. También denunciaban que, “hasta la fecha, no hemos recibido, por su parte, ninguna comunicación, ni factura aprobada por ninguno de estos conceptos, lo que supone para nosotros un grave problema debido a la antigüedad de la deuda y al pago realizado por Urbaser a proveedores y empleados”. Incluso destacaban que “queremos reiterarles la necesidad urgente que tenemos de solventar este problema”.

Con la vista puesta en la gestión de los socialistas

El edil de Hacienda insistió ayer en que “esto no hace más que ratificar la nefasta gestión que ha existido en el Ayuntamiento y es una prueba más del desastre del mandato de Alejandro Soler”, y añadió que “jamás ningún alcalde ha hecho tanto daño a la Hacienda Pública y, por tanto, a los intereses de los ciudadanos”. Latour atribuyó la prescripción de parte de las facturas “al desajuste organizativo en el que vivía el anterior equipo de gobierno”, e hizo hincapié en que “veníamos denunciando desde 2007 que había facturas en los cajones, pero la situación es peor de lo esperábamos”.

 

Diario “Información”, 28-12-11