Un pedregal para la ladera

Quejas en el cauce del Vinalopó. La ladera del río es uno de los principales pulmones verdes de la ciudad y un lugar privilegiado para practicar deporte o simplemente para dar un paseo. Sin embargo, las lluvias caídas hace algo más de dos semanas han convertido el tramo del puente de la Generalitat en un auténtico pedregal en el que, además, hay que esquivar las escorrentías, lo que ha disparado las quejas entre los usuarios.

El margen derecho de la ladera, en el tramo situado junto al puente de la Generalitat, se ha convertido desde hace unas semanas en un lugar para la práctica deportiva sólo apto para los más intrépidos. Y es que las intensas precipitaciones caídas hace unas dos semanas han hecho que la tierra invada el caminal y que las piedras compliquen el tránsito por la zona, con las consiguientes quejas entre los usuarios. De hecho, se han formado multitud de escorrentías por los efectos del agua en la bajada a la ladera y en el talud que arranca desde la base del puente, donde, además, se acumulan escombros y restos de basura.
“Desde hace unas semanas, te destrozas los tobillos cuando pasas corriendo aquí, y ahora porque ya ha pasado tiempo sin que lo hayan arreglado y lo hemos ido aplanando nosotros mismos…”, relataba ayer uno de los deportistas que habitualmente utiliza esta zona verde. En esta línea, comentaba que “ya estamos cansados de que se nos diga que la ladera cada vez está mejor cuando los que venimos por aquí vemos que cada vez está todo más seco y descuidado, y no sólo por la lluvia”.
Mientras tanto, y a sólo unos metros, un árbol sí y otro también presentan ramas rotas por los efectos temporal, algunas de ellas ya secas. Paralelamente, la bajada al río en el margen izquierdo ha desaparecido y su lugar ha sido tomado por las pequeñas “canalizaciones” que ha formado el agua. “Esta parte estaba ya mal desde hacía tiempo, y ahora, con las lluvias, se ha agravado su estado”, confiesa un usuario, que, aunque reconoce que ésta es una de las zonas más deterioradas, “hay otras muchas en la ladera que también están descuidadas”.