Sánchez asegura que los productos usados para fumigar el Palmeral no son tóxicos

SIGUE LA POLÉMICA
El concejal de Parques y Jardines, José Manuel Sánchez, salió ayer al paso de la críticas del PP a la estrategia municipal en la lucha contra el picudo rojo. El edil acusó a la oposición de «desconocimiento y oportunismo», y consideró que es «tener poca vergüenza para atrevers a hablar de este tema cuando están callados desde el 2006, cuando la Generalitat convocó por última vez el Patronato del Palmeral».

Recordó que «en los plenos han votado en contra de la solicitud municipal para que se convocara la reunión del Patronato o para que se exigiera a la Generalitat la firma del convenio para sufragar los gastos de la lucha contra la plaga del picudo rojo». Del mismo modo puso en duda la «preocupación del PP por el futuro del Palmeral Histórico. No les preocupa el asunto como a los palmereros o a los técnicos municipales, sólo se suben al carro de una polémica haciendo gala de su desconocimiento, alarmando además a la población con afirmaciones sobre la supuesta toxicidad de los productos empleados en la fumigación. Es rotundamente falso».

Precauciones
Recalcó que «los productos que estamos utilizando no son tóxicos. Aun así, tomamos precauciones elementales. El Palmeral Histórico se fumiga a partir de las 6 de la mañana, una hora en la que el Parque Municipal está cerrado. Y los huertos, que no tienen rejas, son balizados con cinta tras su fumigación, a pesar, insisto, de que los productos no son tóxicos».

Destacó que «no usamos un único producto, sino que los vamos alternando, en concreto ahora estamos empleando el denominado Confidor, y anteriormente hemos utilizado IPM o Puxis. En cualquier caso, aunque fumigáramos tres veces en un año con uno de estos productos, de ninguna manera le daría tiempo al insecto a modificar su código genético».

El edil de Parques y Jadines reiteró que «en ninguna parte está escrito que esté desaconsejada la poda, aunque es cierto que sí puedan existir recomendaciones. En cualquier caso, el gran número de palmeras que hay en nuestra ciudad impide que entre los meses de noviembre y diciembre se puedan podar todas. Aun así, tras la poda se aplica siempre un tratamiento fitosanitario».

Vía | laverdad.es