Riegos de Levante concede diez minutos más de agua por tahúlla este verano

El Gobierno se compromete a enviar el caudal acordado por la comisión del Tajo, lo que asegura el riego de hortalizas de invierno y del granado.

La Comunidad de Riegos de Levante anunciaba ayer la concesión de un nuevo riego a sus 20.000 comuneros, ubicados entre las poblaciones de Mutxamel y Orihuela. Por cada tahúlla, la entidad suministrará 10 nuevos minutos de agua, lo que permitirá a los agricultores del campo de Elche asegurar el riego suficiente para regar sus granados en lo que queda de verano y ofrecerá garantías para que las plantaciones de hortalizas de invierno, que comienzan a prepararse en agosto, puedan salir adelante.

El portavoz de la comunidad de regantes, Ángel Urbina, anunciaba ayer esta medida extraordinaria, aprobada tras mantener una reunión con la directora general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MARM), Marta Morén, que visitó hace unos días las obras de dotación de recursos del Trasvase Tajo-Segura a los regadíos de Pliego (Murcia). La directora trasladó a los regantes el compromiso del Gobierno de que mandará próximamente el caudal del Tajo acordado en la última reunión de la comisión técnica de explotación del trasvase, es decir, 28 hectómetros cúbicos para regadío y otros 38 para el consumo humano en Alicante, Murcia y Almería.

De esta manera, “y contando también con los recursos que actualmente ahorramos gracias a la modernización del sistema de riego” -apunta Urbina-, la entidad agrícola sumará 10 nuevos minutos a las concesiones de este año, con lo que en total los agricultores dispondrán de 45 minutos por hectárea. “Lo más importante es que esta cantidad sirve para asegurar que el campo puede mantener lo que tiene plantado, así como hortalizas de invierno” como las alcachofas, col, habas, brócoli o pimiento. Estas variedades, que han ido claramente a la baja en los últimos años, podrían repuntar gracias a la seguridad que da a los agricultores la disponibilidad de agua. Los últimos datos oficiales de la Conselleria de Agricultura, pertenecientes a las cosechas de 2007 desvelaban que en cinco años se dedicaban 200 hectáreas menos al cultivo de hortalizas, pasando de 1.320 a 1.121. A su vez, la fruta por excelencia del campo ilicitano, el granado, había sufrido un retroceso en la producción, en gran medida provocado por la falta de agua. Este árbol necesita de riegos durante el verano, para que éste adquiera el calibre adecuado.

Por otro lado, Riegos de Levante advertía ayer a sus comuneros de la necesidad de consumir las concesiones de 2008, ya que éstas caducan el 30 de septiembre. El portavoz de la entidad aconsejaba “que se use ya ese riego los que no lo han hecho, ya que si no lo han hecho, el 1 de octubre pasará a nuestra reserva general”.

Vía | diarioinformacion.com