La reducción de aparcamientos en el Pinet ayudará a preservar la franja costera

Los trabajos que Costas, a través de la empresa Tracsa, está ejecutando en El Pinet para eliminar los aparcamientos situados entre la playa y las dunas ha destapado la caja de los truenos entre vecinos y establecimientos del entorno. No en vano, alertan de que esta situación les perjudicará de forma directa y, además, lo único que se conseguirá es desplazar el estacionamiento de vehículos hasta las pinadas colindantes.

Los operarios de Tracsa trabajan desde hace dos semanas en la instalación de unas piquetas de madera con las que Costas pretende dejar “fuera de juego” la zona de aparcamiento situada entre El Pinet y el barrio de Salamanca de Santa Pola. De esta forma, se ha habilitado un vial, entre lo que hasta ahora era el parking y las dunas, para que puedan acceder los vehículos de los residentes, y otra entrada para las máquinas de limpieza de la playa. De momento, las obras, que está previsto que concluyan la próxima semana, eliminan un centenar de aparcamientos aproximadamente, aunque los residentes temen que se prolonguen hasta el Hostal Galicia y se liquiden el doble de plazas una vez que acaben los trabajos.
La decisión de Costas de ejecutar este proyecto no ha sentado nada bien entre los vecinos y los propietarios de los establecimientos. Es más, según denunciaron ayer, en ningún momento se les ha informado de la situación y las únicas referencias que tienen son las que les han dado desde la empresa. “Hace dos semanas empezaron a vallar la zona y a poner piquetas, y lo único que nos dijeron es que Costas quería evitar que estacionaran caravanas”, señalaron. Como relatan ocupantes de las viviendas, “siempre hemos tenido problemas de aparcamiento en esta zona y, si encima ahora acotan el área de parking, los vehículos entrarán hasta las casas y nosotros no podremos ni sacar el coche o tendremos que aparcar en La Marina. Por eso, lo único que esperamos es que pongan una cadena y nos den llaves a los vecinos”. A ello, como detallan, se unen las complicaciones a la hora de que puedan entrar los camiones de agua potable o para el vaciado de las fosas sépticas por la estrechez del camino que se está habilitando. Mientras, los hosteleros afirman que esta decisión podrá tener consecuencias sobre sus negocios, ya que algunos clientes se desplazarán a otras zonas. Además, unos y otros alertan de que, una vez acabadas las obras, lo único que conseguirá Costas es que los vehículos, e incluso las caravanas, acaben estacionando en las pinadas del entorno.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com/elche/2012/05/31/aparcamientos-quejas/1259522.html