Plaga del picudo rojo: el Ayuntamiento de Elche fumiga el palmeral con un producto cuestionado en todo el mundo por su toxicidad

Margalló-Ecologistes en Acció demanda el cese de tratamientos contra el picudo rojo con Imidacloprid

 

 

En el día de ayer remitimos un escrito al Concejal de Parques y Jardines, D. Manuel Rodríguez, solicitando el abandono de tratamientos en la lucha contra el picudo rojo con nicotinoides, compuestos diseñados a partir de la nicotina, por sus efectos nocivos contra el medio ambiente.  En especial hemos solicitado el cese inmediato de tratamientos con cualquier producto que contenga Imidacloprid, principio activo de  diferentes productos de la  marca Bayer, uno de los cuales, “Imidor”, viene siendo utilizado por el Ayuntamiento de Elche en fumigaciones en palmerales y parques de nuestra ciudad.

El Imidacloprid es un insecticida sistémico, que actúa al ser absorbido por la planta y provocar la muerte de todo insecto, masticador o chupador, que lo ingiera al alimentarse. Recientes investigaciones parecen demostrar la peligrosidad de los nicotinoides para todo tipo de animales, circunstancia ésta agravada por  su alto nivel de persistencia. Precisamente su carácter tóxico ha llevado a la Unión Europea a adoptar medidas especiales  (Orden PRE/2851/2010, de 4 de noviembre) para estas sustancias, al comprobarse su responsabilidad en el colapso de las poblaciones de abejas (Aphys mellifera) y otros insectos polinizadores, con la consecuente merma de las producciones agrícolas.

Desde Margalló-Ecologistes en Acció queremos alertar acerca de las graves consecuencias ambientales y para la salud que el uso indiscriminado y continuado de estas sustancias, bajo sospecha incluso de ser carcinógenas, puede llegar a causar. Por ello, haciéndonos eco de las palabras que pronunció días atrás él mismo afirmando que para afrontar soluciones al problema del picudo era necesario reconocer el problema, le hemos pedimos al Sr. Concejal que interceda para que sea el  propio Ayuntamiento el encargado de informar a la opinión pública en general y a los propietarios de palmeras en particular de los riesgos de este uso.

Por último, nos gustaría hacer constar nuestro cuestionamiento a la eficacia de los tratamientos que se están efectuando, tratamientos que en ningún caso van a acabar con la plaga y  que suponen un desembolso millonario para las arcas públicas. A nuestro entender, profundizar en el control biológico del picudo puede proporcionar  mejores resultados a largo plazo que el uso de sustancias químicas. Pensamos por ello que es fundamental el papel que pueda desempeñar nuestro ayuntamiento instando a los gobiernos central y autonómico a realizar un mayor esfuerzo en investigación que el efectuado hasta la fecha. Al hilo de ello, lamentamos la oportunidad perdida de aprovechar el potencial que la Estación Phoenix podía tener en este cometido, merced a su dilatada experiencia  en el tema y a la cualificación de su personal, potencial que se pierde con su cierre.