Opinión: PP y Urbanismo a la carta

cartelclot2La política es un buen terreno para estudiar la variedad de sensibilidades en la especie humana. Lo singular en ella es la mezcolanza de consideraciones éticas y estéticas en los actores principales (los políticos), por supuesto considerando que todos ellos tienen una ética, bien inducida por el ideario de las siglas a las que representan, o bien propia pero en todo caso acorde con la del partido.
Ni que decir tiene que quien pretenda buscar sentido a las decisiones de nuestros políticos en base sólo a la ética patinará a buen seguro. Además, por lo que respecta a algo que nos preocupa, el medio ambiente, podemos decir que no hay formación política que no esté a favor de que las mariposas vuelen felices y de que todos los caracoles tengan su casa, por lo que se hace necesario recurrir a la estética para explicar cosas que escapan a nuestra comprensión. A nivel cercano, se explicaría así la política ambiental en Elche en tiempos de Diego Maciá, cuando los promotores urbanísticos camparon a sus anchas machacando nuestro entorno sin contemplación de ningún tipo. Y, por supuesto, también se explicarían algunas decisiones que está tomando nuestro equipo de gobierno en la actualidad, la última de las cuales se aprobó en pleno el lunes mismo.
El lunes se abrió la puerta para que en un futuro se pueda machacar aún más un paraje natural como el Clot de Galvany. Era decidir entre lo que pedían los molestos ecologistas (la protección de una parte de este enclave natural, en la que hasta la fecha no se podía construir) o lo que unos honorables promotores urbanísticos, propietarios de los terrenos en cuestión, proponían (el cambio de calificación urbanística de dicho lugar). Sin lugar a dudas, tuvo que ser la estética lo que hizo a Mercedes Alonso decantarse, tras la reunión que mantuvo con ellos a principios de mandato y que trascendió a la prensa, por la opción de estos últimos. Tan receptiva debieron ver a Mercedes Alonso los señores promotores en esa reunión, que ni tan siquiera tuvieron que proponerle cesiones de terrenos u otras compensaciones a cambio, como sí habían hecho en anteriores ocasiones cuando el PP no gobernaba.
Urge por tanto una profunda reflexión en el marco de los grupos ecologistas, a saber, la superación de la alergia al traje y corbata, imprescindible si lo que se pretende es transmitir seriedad a nuestros políticos. Y, de paso, no vendría mal un cambio de ideario: el altruismo, la concienciación medioambiental y la preocupación por el futuro del planeta no siempre algunos la entienden.

http://www.diarioinformacion.com/opinion/2013/10/30/pp-urbanismo-carta/1431590.html