Otra denuncia al vertedero de Proambiente de La Murada

La denuncia se une a la que realizó en su día Ecologistas en Acción y que obligó a cerrar el vertedero de esta empresa entre Abanilla y Orihuela

 

La Murada celebra que Murcia obligue a Fenoll a cerrar su polémico vertedero

Los vecinos aseguran que la Región ha ordenado suspender 30 años la actividad de la planta situada entre Abanilla y Orihuela

D.P . El pedáneo de La Murada, José María Almarcha, aseguró ayer a este diario que ha conocido, a través de testimonios de los trabajadores de Proambiente, que la empresa recoge 70.000 litros diarios de lixiviados en cubas en la zona baja del vertedero de La Murada- Abanilla y los reinyecta “200 metros más arriba” en los vasos de vertido.

La misma fuente se preguntó qué peligros puede entrañar esta práctica en el subsuelo de la zona de La Murada y recordó el supuesto enterramiento ilegal e incontrolado de basuras en tres fincas agrícolas en bancales cercanos a la planta propiedad de Ángel Fenoll y que está investigando judicialmente. Algo que ha causado alarma en La Murada ante la posibilidad de que esas tierras de cultivo, su entorno y los acuíferos contengan lixiviados, que son muy contaminantes-.

La versión de la empresa sobre esta denuncia pública es radicalmente opuesta a estas declaraciones. Proambiente aclara que cuenta con un depósito estanco subterráneo con paredes de hormigón de 35 centímetros de grosor con capacidad para 1.000 metros cúbicos de este residuo, con una densidad parecida a la del aceite.

Habitual en Andalucía
El depósito recoge el lixiviado del vaso 1 y 2 de la planta, clausurados, y el que seguía activo hasta hace unas semanas, el 3. Todos los años salen de las instalaciones entre 200 y 280 metros cúbicos de lixiviado, dependiendo de las precipitaciones para su tratamiento en una empresa autorizada de gestión ubicada en Toledo. Un servicio externo que supone para esta empresa y para otras del sector que gestionan residuos uno de sus costes más elevados. La balsa cuenta con dos sondas que verifican la posibilidad de vertidos que se comprueban de forma periódica.

Las mismas fuentes aclararon que nunca se ha reinyectado lixiviado en los vasos de vertido lo que no significa que no sea una práctica autorizada en vertederos andaluces y muy generalizada en Sudamérica, porque se trata de una forma válida de gestionar el subproducto e incluso reutilizarlo y no sale del circuito inicial. Sirve en estos casos para incrementar la generación de metano o rebajar la temperatura del compost. De hecho, la empresa ha solicitado en dos ocasiones permiso a la administración para realizar estas prácticas, sin obtenerlo.

Proambiente cuenta con quemadores de metano para generar energía en los vasos clausurados, además de comercializar compost. Proambiente también quiso matizar que los terrenos en los que se ubica el vaso de vertido que hasta la fecha estaba activo, el 3, supera en mil unidades el rango de impermeabilidad exigido legalmente, además de contar, como el resto, con una capa de polietileno, recubierta de material geotextil y gravilla y que separa las basuras que no se pueden reciclar del terreno.

 

El residuo más peligroso que puede generar una planta de tratamiento
Los lixiviados generados por la mezcla de lluvia y la humedad de la materia orgánica pueden contaminar suelos y acuíferos
El lixiviado está formado por la mezcla de las aguas de lluvia infiltradas en el subsuelo y otros productos y compuestos procedentes de los procesos de degradación de las propias las basuras depositadas en el vertedero. La cantidad de generada de este residuo, de color negro e intenso, depende en gran medida de las precipitaciones que se generen en el vertedero, la superficie expuesta al aire libre y de la cantidad de basura enterrada. Contiene materia orgánica, nitrógeno en forma de amonio, sales como cloruros y sulfatos y, en menor medida, metales pesados. Así hasta 200 compuestos diferentes. Conforme pasa el tiempo las sales y el amonio se concentran y es menos biodegradable.

Esta denuncia pública del pedáneo, que es el representante del alcalde Monserrate Guillén en La Murada, se suma a los numerosos problemas judiciales y administrativos que arrastran estas instalaciones. El vertedero de Proambiente, propiedad del empresario Ángel Fenoll, principal imputado en la causa Brugal, puede asumir unas 400 toneladas de basura a diario -entre ellas las que se recogen en Orihuela y Torrevieja a diario, ciudades que están entre las seis más pobladas de la Comunidad-. Con el cierre cautelar del único vaso de vertido que tenía autorizado, debe derivar a Lorca y Cartagena en torno al 10%. Unas 40 toneladas que no puede reciclar.

La mercantil ha presentado ahora un proyecto de licencia ambiental que resuelva el expediente abierto por la Región de Murcia a instancias de una denuncia de Ecologistas en Acción que relataba numerosas deficiencias en el interior de la planta. El vertedero cuenta con dos vasos de vertido cerrados al haber sobrepasado su capacidad, un tercero pendiente de autorización para su ampliación y un cuarto y quinto también disponibles para el mismo uso. Los informes de los funcionarios indican que supuestamente la empresa ha utilizado cada uno de estos espacios para realizar vertidos no autorizados.

Diario “Información”, 05-01-12