Más de 4 millones para modernizar el riego de 35.000 hectáreas

Una parte de la red de distribución de riego por gravedad de la comunidad de Riegos de Levante, en concreto 3.350 metros de conducciones, han comenzado a ser objeto de unas obras de gran importancia para los agricultores de esta entidad, unos 30.000 regantes. En concreto, se trata de crear una nueva canalización que sustituya definitivamente a la galería que, construida hace cien años, se ve aquejada de derrumbes en sus muros, al tiempo que su bóveda muestra síntomas de colapso.

Como su vida útil ha llegado a su extremo, la entidad de riego no ha podido demorar por más tiempo esta actuación, que supone una inversión de más de 4,3 millones de euros. De estas obras, que deben finalizar en enero de 2014, dependen 35.000 hectáreas de cultivo de 17 municipios, desde Orihuela hasta Mutxamel, lo que da una idea de la importancia de las mismas para los agricultores.

El vicepresidente del Consell y conseller de Agua, José Císcar, fue invitado ayer a asistir a la colocación de la primera tubería de esta nueva canalización, entre los términos de Elche y Crevillent. El responsable político aprovechó su presencia para lanzar varios mensajes y compromisos.

Entendimiento y Narbona
El conseller indicó que la Comunidad Valenciana y Murcia firmarán en breve un memorándum de entendimiento con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente para la mejora del funcionamiento y regulación del trasvase Tajo-Segura, y así asegurar su permanencia. “El Tajo-Segura va a permanecer y es la primera vez que se va a firmar”, dijo Císcar, quien añadió que de este modo “se reconoce por vez primera de una manera clara y contundente la importancia del Tajo-Segura”. En este convenio, Castilla-La Mancha, donde se encuentran las cuencas de cabecera, está invitada, pero no firmará, matizó el conseller, quien también aseguró que se suprimirá la cláusula Narbona, disposición por la cual se establecía que las aportaciones del Segura irían de más a menos conforme se pusieran en marcha las distintas desaladoras.

Con este memorándum se pretende también alargar la caducidad de los trasvases, de trimestral a anual, para que los regantes puedan planificar los riegos y que el agua no consumida durante los tres meses no se pierda y se guarde para otras épocas del año. Flexibilizar la cesión de derechos entre comunidades de regantes, mejorar las reglas de explotación de trasvases, y llegar a acuerdos sobre desembalses en pantanos de cabecera son otras de las aspiraciones

El segundo compromiso del conseller fue que el agua deje de ser “una cuestión de confrontación política”. Queremos que sea un motivo de consenso”, dijo, antes de apuntar un tercer mensaje: que él estará al lado de los agricultores y afirmó que lo que se acuerde con el Gobierno será sólo lo que los regantes acepten.

Asimismo, el conseller aseguró que el Consell pagará, entre abril y mayo, entre 19 y 20 millones de euros en subvenciones pendientes a los agricultores de la Comunidad, tal y como se hizo en febrero.