Las farmacias rurales amenazan con cerrar por falta de rentabilidad

Aseguran que son los más castigados por la crisis y los impagos de la Generalitat. Las farmacias rurales anuncian el cierre inminente de establecimientos y piden que, además de cobrar la deuda de cuatro meses y medio que mantienen con la administración, la Generalitat cumpla con el real decreto que le obliga a compensar económicamente a las farmacias que menos ganan.
Según denunció ayer la Asociación de Farmacéuticos Rurales de Alicante (Afarpa), a principios de 2011 el Gobierno aprobó esta medida por la que se establecía dar a las farmacias que facturen menos de 12.500 euros al mes una compensación a su retribución. Pese a que desde comienzos de 2012 se tendría que estar aplicando, año y medio después en la Comunidad Valenciana aún no se ha puesto en marcha esta medida. “Se trata de la única vía para salvar a estas farmacias en situación económica comprometida”, lamentaron ayer desde Afarpa. En la provincia de Alicante hay 70 farmacias rurales que prestan asistencia a una población que ronda las 28.000 personas, según cálculos del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Alicante. El presidente de esta institución, Jaime Carbonell, recordó la delicada situación por la que pasan estos establecimientos. “Hay que tener en cuenta que de la facturación global, el beneficio que obtiene el farmacéutico no supera el 27% y de ahí tiene que pagar luz, agua, teléfono, empleados…”. En la Comunidad Valenciana hay 200 establecimientos de estas características. Para Afarpa la compensación que estableció el Gobierno central en su real decreto “era una manera de reconocer el servicio que ofrece la farmacia rural a la población y que no es otro que prestar una atención a los pacientes que en muchas ocasiones no se ve compensada con el margen de la venta de los pocos medicamentos consumidos, dada la pequeña población a la que atiende”.
La entidad asegura además, que al margen de no recibir esta compensación, “estas farmacias también se ven afectadas por el descenso en el precio de los medicamentos, la disminución de las recetas dispensadas y los impagos”.