La UMH da luz verde a un ambicioso plan ambiental hasta 2015

> La Universidad de Elche aprueba realizar un gran esfuerzo para ahorrar y reducir consumos de luz y agua, reciclar todos los residuos, incrementar la edificación y la jardinería sostenibles y limitar el tráfico.

La Universidad Miguel Hernández ha aprobado un ambicioso plan para, por un lado, generar una gran concienciación ambiental en su comunidad universitaria, pero también para promocionar todo tipo de conductas y hábitos sostenibles que permitan reducir numerosos gastos, residuos y evitar en última instancia, y en lo posible, la emisión de más gases a la atmósfera. Disminuir al máximo el impacto ambiental de sus cuatro campus pasa así a ser un objetivo prioritario para el Rectorado.

Con este fin la UMH ha aprobado un plan de calidad ambiental para el periodo 2011-2015 puesto que “las universidades son el espacio natural del conocimiento, la investigación y la docencia, y por ello son la herramienta que transforma de manera continua a la sociedad, lo que implica una gran responsabilidad social de la que no puede quedar al margen la necesidad de fomentar el respeto hacia el medio ambiente”.

Este plan abarca desde grandes proyectos hasta el mínimo detalle, como por ejemplo vigilar que los sistemas de climatización y las luces se apaguen al término de cada clase; instalar sistemas de recogida de aguas pluviales; limitar el acceso de vehículos de motor; un plan de minimización de residuos en las obras; recogida selectiva de aceites en los comedores universitarios, etcétera.

“La Universidad Miguel Hernández pretende mejorar de forma eficiente la gestión del agua, la energía, la movilidad, el urbanismo y la jardinería, y el sector de contratación y compras”, según se recoge en dicho plan sobre el que rector, Jesús Rodríguez Marín, ha señalado que entre las primeras tareas a acometer estará la recogida de datos de cuál es el gasto energético de cada edificio para, a partir de ahí, aminorarlo en lo posible.

El plan de calidad ambiental se pretende desarrollar en tres áreas: organización, docencia e investigación, y gestión. En el primer caso se perseguirá incrementar el conocimiento y la educación ambiental, fomentar la sensibilización de la comunidad universitaria y también el desarrollo de la investigación destinada a la protección del medio ambiente.
Entre otras acciones concretas a activar a partir de ahora se encuentran la de revisar periódicamente los currícula académicos tratando de introducir contenidos ambientales; desarrollar campañas específicas de sensibilización y voluntariado; o fomentar la realización de proyectos fin de carrera relacionados con la problemática ambiental.

Paralelamente, la UMH va a realizar auditorías energéticas en sus distintas infraestructuras para mejorar su eficiencia; sustituir progresivamente las luminarias por otras de bajo consumo; optimizar al mínimo la iluminación externa nocturna de los campus; instalar progresivamente sistemas de energía renovable; e implantar en todos los ordenadores sistemas de ahorro energético.

Un plan de movilidad, ayudas para el uso del transporte público, crear un carril bici conectado con el de la ciudad y fomentar el uso de la bicicleta con aparcabicis seguros, son otras de las iniciativas de esta programación.

Junto a ello también se quiere realizar compostaje de residuos orgánicos para destinarlo al abonado de las zonas verdes de los campus; la reforestación de terrenos baldíos; mejorar los aislamientos de edificios; establecer un documento para fijar criterios de sostenibilidad en los concursos de obra nueva y en la remodelación de edificios; y fomentar la sustitución de documentación impresa por comunicaciones electrónicas.

“Gestionar correctamente los aspectos ambientales de toda la actividad universitaria reportará, sin duda alguna, grandes beneficios no solo ambientales, sino también económicos por la optimización de los procesos y reducción de costes, y sociales ya que la comunidad universitaria, y muy especialmente los alumnos, aprenden un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad, reflejándose directamente en la sociedad”, según se señala desde el Rectorado.

Diagnóstico sobre los hábitos de movilidad
Entre las acciones que tiene previsto implementar la Universidad de Elche a corto plazo se encuentra también la de realizar un diagnóstico sobre los hábitos de movilidad de su comunidad, así como incrementar las zonas para peatones en sus cuatro campus.

Asimismo, se pretende poner en marcha una base de datos en la web para compartir coche, e incluso encargar un estudio para promocionar el teletrabajo dentro de las posibilidades de los empleados de la UMH.

Además, el plan de calidad ambiental también incluye crear jardines botánicos enfocados a la difusión de la diversidad, desarrollar un plan de vigilancia ambiental para que se cumplan los requisitos de sostenibilidad establecidos en los edificios, e instalar progresivamente sistemas de energía renovable.

En resumen, la UMH va a tratar de reducir los consumos energéticos y de agua, fomentar la movilidad sostenible, reciclar todos los residuos generados, incrementar la edificación y la jardinería sostenibles y evaluar, en definitiva, el impacto ambiental de su actividad.

Vía | diarioinformacion.com