La planta de transferencia de Torrevieja se cierra tras descubrirla casi por casualidad

Pasaba por ahí. Por aquel paraje próximo a la CV-942, por la que llaman carretera de La Marquesa, cuando algo llamó la atención de la Policía de Torrevieja, negociado de Actividades, para más señas. Fue por el kilómetro 6 cuando se percató de que varios operarios con uniformes realizaban una actividad en instalaciones de tipo provisional. “¡Cáspita!”, debió exclamar el sorprendido agente, que nunca, en 7 años de actividad, se ve que había pasado por aquel lugar. La patrulla, aquel 25 de enero, se transformó en “una visita de inspección” en toda regla. Porque el policía comprobó, imaginamos que con estupor, que la actividad que se realizaba en unas instalaciones semejantes a una nave y casetas prefabricadas, consistía en el “transporte, acopio y manipulación de basuras y residuos sólidos urbanos mediante vehículos e instalaciones de tipo industrial”, según aclaró con toda precisión en el informe.

Se supone que ante aquel descubrimiento, del agente de patrulla por la carretera de La Marquesa, informaría a la Jefatura con algo así como: “Nos hemos encontrado a la altura del kilómetro 6 una nave industrial y casetas provisionales. Hay camiones y un montón de gente con basuras para aquí y para allá. ¿Esto estaba aquí ya o lo han puesto de un día para otro?. Cambio”.

Problemas
La respuesta se la imagina uno negativa, porque a continuación el observador agente, según el escrito al que ha tenido acceso este diario, hubo de redactar un informe que a la vista del edil de turno, el de Urbanismo y Actividades, acabó derivando en un requerimiento a la adjudicataria del servicio -municipal- de recogida de basuras para el cierre de las instalaciones, ejecutado a principios de marzo y todavía vigente, en las que al parecer desde hace varios años -unos 7 u 8- viene desarrollando una intensa actividad industrial en relación con los residuos sólidos urbanos. Quizá la visita tuviera que ver con las diligencias de investigación abiertas por la Fiscalía de Medio Ambiente sobre la falta licencia de la instalación y que fue anunciada públicamente poco antes de esta espontánea visita. Una indagación que no se realizó antes, cuando la empresa, Acciona, estuvo intentando legalizar la actividad, en un expediente, con docenas de documentos que constantan la desde hace años la existencia de la instalación. La adjudicataria ha pedido la reapertura alertando de los problemas que esta clausura genera ya en el servicio -los camiones recogen en horario diurno, al tener que trasladarse directamente a La Murada-. Menos mal que a los municipales no se les escapa una.

 

Diario “Información”, 24-03-12