La nieve llega a la provincia

El viento provoca una sensación térmica gélida y las fuertes rachas derriban árboles en Elche, Orihuela y Novelda El frío se mantiene hasta el domingo

Las bajas temperaturas dejaron a primera hora de la mañana de ayer la primera nevada del otoño en las partes más altas de las comarcas de l’Alcoià, El Comtat, la Foia de Castalla, l’Alacantí y la Marina Baixa. Además, las fuertes rachas de viento provocaron que sólo en Alicante capital los bomberos realizaran 22 salidas hasta las 18 horas, entre ellas por la caída de cristales de la Casa de la Festa, mientras que en Elche, Orihuela y Novelda derribó varios árboles. Aún así, no hubo que lamentar heridos. Además, las gélidas temperaturas vividas ayer han beneficiado a los cultivos de brócoli, alcachofa, coliflores y habas del campo de Elche.
Fue alrededor de las siete cuando empezó a caer una fina lluvia que tanto en las montañas como en los cascos urbanos de los municipios más elevados fue en forma de nieve. Este es el caso de Penàguila, Alcoleja, Ares del Bosc, Agres, Banyeres e incluso algunos puntos de Alcoy. Sin embargo, la precipitación apenas duró hora y media, con lo que sólo llegó a cuajar en las montañas.
Parajes como Aitana, la Font Roja, el Montcabrer, la Serrella o Els Plans amanecieron cubiertos de un fino manto blanco, que se fue derritiendo conforme fue avanzando la jornada y las nubes dejaron paso al sol. Esa circunstancia fue aprovechada por algunos excursionistas, que salieron al monte para disfrutar de las primeras nieves de la temporada.
Además, durante la precipitación los conductores tuvieron que extremar las precauciones a la hora de circular por lugares como los puertos de Tudons, Confrides, Benifallim o la Carrasqueta, aunque las complicaciones fueron mínimas.
El fuerte viento del norte –en la ciudad Alicante llegaron a registrarse rachas de 65 kilómetros a la hora– provocaron ayer que la sensación térmica cayera hasta tres grados durante buena parte del día, lo que provocó que pese a que el termómetro alcanzó los 14 grados en las horas centrales y con el sol en lo alto, la sensación no pasó de los 10. La noche fue también muy fría y se esperaba que la pasada madrugada fuera también gélida, tanto en la costa como en el interior. La situación, producto de la llegada a la provincia de los vientos del Ártico que han barrido el norte peninsular, se prolonga hasta el próximo domingo y va a estar caracterizada por el tiempo frío, seco y con mínimas en torno a los cuatro o cinco grados en la franja litoral y cerca de los cero grados en el interior. Se trata del primer temporal de frío del otoño pero no de una ola de frío, según reiteró ayer Jorge Olcina, responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante. La fuerza del viento provocó ayer la caída a la calle del cristal de una ventana de la quinta planta de la Casa de la Festa, situada en la Rambla, en pleno centro de Alicante, sin causar daños personales. El concejal de Fiestas, Mariano Postigo, explicó que todas las ventanas de los pisos superiores del edificio, que no están habitados, estaban cerradas y bloqueadas pero que las fuertes rachas levantaron el bloqueo de una de ellas, que se abrió de golpe, dio contra la pared y salió despedida hacia la calle, donde el cristal quedó hecho añicos. El Ayuntamiento ha dado parte a Talleres Municipales para que refuercen los ventanales.
De hecho, para hoy está activada la alerta amarilla por fenómenos costeros a causa del viento. Precisamente las fuertes rachas, de hasta 72 kilómetros en Orihuela, tumbaron dos palmeras del polideportivo, una de ellas sobre la pista de atletismo por lo que el Ayuntamiento decretó el cierre de las instalaciones. También en Novelda derribó dos árboles, uno en la Glorieta y otro en el parque de Santa María Magdalena. En este caso un chopo que llevaba diez años sin ser podado a pesar de las peticiones vecinales por el peligro que presentaba debido al peso de una enredadera que había poblado su copa. Los bomberos de Elda y Petrer llevaron a cabo varias salidas para limpieza de cornisas y saneamiento de fachadas, y en Monóvar intervinieron en una casa abandonada que amenazaba con derrumbarse. En Sax un árbol de la travesía que conduce a Salinas también presentaba peligro.
Los bomberos también tuvieron trabajo en Elche al caer una palmera en un solar por las rachas de más de 60 kilómetros hora. Sin embargo, el temporal de aire polar ha puesto fin a los primeros brotes de la plaga conocida como botritis, que acaba con los cultivos del brócolis, que es ahora, una de las principales plantaciones del Campo de Elche y la Vega Baja. La botritis es un hongo que produce podredumbre en tallos, brotes, hojas, flores y frutos de esta hortaliza de invierno. El responsable de la Unió de Llauradors i Ramaders, Juan Manuel Montaner, explicó que el viento seco y frío, junto con el descenso de las temperaturas «ha cortado de raíz la botritis evitando que se extienda». Así, los cultivos se benefician siempre y cuando no se produzcan heladas.