La mayoría parlamentaria sitúa los intereses comerciales de las multinacionales por encima de los derechos humanos

Con el voto de PP, PSOE, PNV y CiU, el Congreso de los Diputados ratificó el Tratado de Libre Comercio entre UE–Colombia y Perú, pese a las críticas de organizaciones y movimientos sociales, sindicatos y el rechazo de Izquierda Plural, ERC, CC y Amaiur.

“Hoy es otro día muy triste para los derechos humanos y el planeta. El Tratado de Libre Comercio entre la UE, Colombia y Perú, ratificado con la connivencia del PP, PSOE, PNV y CiU agudiza la dramática situación de derechos humanos, de empobrecimiento y desempleo, así como agrava la destrucción ambiental y la crisis climática, no sólo en Colombia y Perú sino también en Europa”, comenta el portavoz de Ecologistas en Acción, Tom Kucharz, la votación en el Congreso de los Diputados.

“PP, PSOE, PNV y CiU hablan de seguridad jurídica para las multinacionales españolas, pero omiten hablar de las violaciones de derechos humanos que estas empresas cometen y miran para otro lado”, denuncia el portavoz de Ecologistas en Acción. “Las empresas transnacionales y la banca se benefician de condiciones laborales sin garantías, de la criminalización de la protesta social y de un sistema financiero fraudulento.”

Según la Fiscalía General de Colombia, el número de víctimas de los paramilitares -las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)- desde su creación en 1997 hasta 2006 es escalofriante: 173.183 asesinatos. “¿Es este el precio que la población colombiana tiene que pagar para la “seguridad jurídica” de las inversiones extranjeras que defienden PP, PSOE y CiU? En Colombia y Perú se impone el modelo neoliberal con una violencia atroz, que ha provocado desplazamiento forzado y robo de tierras”, manifiesta Tom Kucharz, que recientemente participó en el Congreso para la Paz en Colombia.

“A todas aquellas personas sin empleo, sufriendo el empobrecimiento, la precariedad y las desigualdades, y afectadas por los recortes sociales, las privatizaciones y los ajustes estructurales de las políticas neoliberales de la Unión Europea y del Gobierno español, queremos decir que precisamente las mismas políticas de “libre” comercio y de “libre” circulación de capitales, que la mayoría parlamentaria apoya, han causado la actual crisis social, económica y ambiental”, explica Mónica Vargas del Observatorio de la Deuda en la Globalización.

Los partidos políticos que apoyan este tipo de acuerdos ignoran totalmente las consecuencias reales de la liberalización comercial que implican. La más dramática experiencia que tenemos al respecto se sitúa en el Tratado de Libre Comercio firmado hace casi 20 años por los Estados Unidos, Canadá y México (TLCAN) que ha implicado el vaciamiento del campo mexicano, la pérdida de millones empleos en el sector industrial en EE.UU. y la migración de millones de personas hacia los vecinos países del Norte, entre otros.

“Desde la oposición, el PSOE habla de repente de la evasión de impuestos y regulación bancaria, pero no actúan en consecuencia. Hoy tuvieron una oportunidad para rectificar su apuesta por las políticas neoliberales y responsables del fraude y estafa bancaria, pero no han hecho nada”, señalan las dos organizaciones.

Las normas del TLC no permiten a los gobiernos de los Estados miembros de la UE y sus dos homólogos, regular el sector financiero y controlar los flujos de capital. Las normas del TLC no permiten aplicar plenamente varias reformas financieras de la UE, por las reglas del acceso al mercado y la reglamentación nacional, creando así las condiciones para nuevas crisis financieras profundizando la situación de recesión y desempleo masivo en Europa.

Aunque la UE ya tiene diferentes países con jurisdicciones que tienen un alto nivel de evasión de impuestos por parte de empresas e individuos, el TLC establece más libre movimiento de capitales sin control, la liberalización de los servicios de fideicomisos y servicios de asesoramiento fiscal. El uso de paraísos fiscales de la UE resulta en una perdida importante de ingresos para los gobiernos signatarios, ingresos que se podrían utilizar para la reducción del déficit, la lucha contra la pobreza y la creación de empleo.

“Con la decisión de ratificar el tratado comercial y liberalizar –todavía más- el sistema financiero, se ha regulado únicamente a favor de los intereses de especuladores financieros, bancos y grandes corporaciones transnacionales, que han causado la actual crisis social, el desempleo y el robo legalizado de miles de millones de los presupuestos públicos”, concluye el portavoz de Ecologistas en Acción.

“Este tratado perjudicará a la gente más empobrecida y vulnerable porque se traduce en un fortalecimiento de la extracción minera y la agricultura industrial, que provoca problemas masivos de índole social y medioambiental, vinculados a violaciones a los Derechos Humanos”, cuenta Mónica Vargas del Observatorio de la Deuda en la Globalización.

A su vez, Ecologistas en Acción advierte sobre consecuencias negativas para la salud y el acceso a medicamentos baratos. “Se restringirá la venta de genéricos, lo que es de importancia vital para pacientes que, por ejemplo, padecen de Sida.”, afirma Kucharz.

La resistencia contra estas políticas comerciales, financieras y de inversión, profundamente injustas, seguirá, y constituye una de las muchas razones por la que organizaciones como Ecologistas en Acción y Observatorio de la Deuda en la Globalización se suman a las movilizaciones del próximo 12 de mayo, convocadas por el movimiento 15M, y las marchas contra la troika el 1 de junio de la Marea Ciudadana y “Que se Lixe a Troika” (Portugal).