La denuncia ante Fiscalía de un exempleado de Fenoll destapó los vertidos ilegales en La Murada

Dos comparecencias cortas pero contundentes ante la Fiscalía Anticorrupción del exempleado de Proambiente Roberto Sebastián en 2010 son las que permitieron al Cuerpo Nacional de Policía y a un juzgado de Orihuela localizar los enterramientos de basura ilegales de La Murada a final del pasado año y poner al descubierto una práctica denunciada por vecinos de esta pedanía y de Abanilla (Murcia). Una actividad que, asegura este testigo, se realizó durante años, pero nunca se había podido demostrar. Es más, ahora, gracias a este testimonio, se han podido investigar supuestas irregularidades en la planta, propiedad de Ángel Fenoll y su familia.

 

La difusión de los detalles sobre estos enterramientos, en suelo agrícola, moviliza ahora a los habitantes de La Murada en torno a la plataforma Vertivega, que estima en más de medio millón de metros la superficie afectada y no sólo en La Murada, también en Abanilla o Torremendo. La investigación trata de esclarecer ahora si existe contaminación del subsuelo y acuíferos por esos vertidos, actividad ilícita que se intensificaron entre 2007 y 2010, según las dos declaraciones a las que ha tenido acceso el diario y fechadas el 10 de mayo y 2 de agosto de 2010.
Sebastián aportó los emplazamientos de “vertederos ilegales practicados por empleados de Ángel Fenoll y por órdenes de éste cercanos a la partida de Los Randeros”, en La Murada. Añadió que se arrojaron restos de animales de mataderos, basura sin reciclar o ácido de galvanizados en terrenos privados con el consentimiento de los propietarios. “Las inspecciones -en aquel momento- tanto del Seprona como de la Inspección de Trabajo eran conocidas por la empresa antes de que se produjeran, de manera que los trabajadores estaban avisados y tapaban los vertederos”, dice. “Los agentes del Seprona -siempre según ese documento- acababan en el bar privado de Fenoll”, al igual que los técnicos de Trabajo.

“Operación subterráneo”
Las supuestas irregularidades en los enterramientos dieron lugar en Abanilla en abril de 2011 a otro procedimiento contra Fenoll, denominado “Operación subterráneo”, que nada tiene que ver con ésta y en el cual se llegaron a fotografiar los camiones de la basura en el mismo momento. Hubo diez imputados que investigan los juzgados de Murcia.

 

´Desviaron basura a fincas durante años. El vertedero se llenaba. Estaba petado´

Asegura que no tiene miedo, que han intentado comprarlo pero que, igual que Fenoll hacía lo que quería de puertas a dentro de la planta, fuera de ella nadie va a hacer con él lo que quiera.

Roberto Sebastián tiene 29 años y entró a trabajar en el vertedero con menos de 20. En abril de 2010, tras ser despedido por la empresa, decidió denunciar enterramientos ilegales de basura supuestamente ligados a la actividad de Proambiente que han derivado en varios procedimientos penales.
¿Qué trabajo realizaba?
Primero en la planta de selección embalaba material; luego, me dijeron si quería ir al vaso a enterrar basura y excavar para preparar más vasos de vertido sacando tierra.
¿Cómo tiene constancia del supuesto desvío de residuos fuera de la planta a suelo agrícola?
Todas las máquinas llevan emisora. Los camiones venían pesados y, cuando iban a llegar, avisaban: “Vengo de tal sitio”. Todo el mundo se enteraba. Y le decían que como la finca (el suelo agrícola fuera del vertedero) estaba de camino… que pasara por la finca. No llegaban a la planta. Cuando descargaba el conductor cogía el papel (de registro) y se iba. Sabían la carga que llevaba y los kilos que llevaba. Se han enterrado basuras ilegales fuera del vertedero en las fincas. También se enviaban lixiviados fuera del vertedero.
¿Por qué cree que la empresa trabajaba de esta forma?
El vertedero se llenaba. No tenía permisos para verter en ningún sitio. Tenían permiso para uno de los vasos, creo que el tres, pero estaba hasta arriba. El vertedero estaba “petado”. Lo poco que quedaba por llenar lo dejaban para las visitas. Cuando no había visitas se seguía tirando la basura a las fincas o a los vasos que supuestamente estaban clausurados desde el derrumbe (el 1,2 y el inicial).
¿Durante qué periodo sucedió esa derivación de basuras a las fincas agrícolas?
Durante los últimos tres o cuatro años en los que trabajé allí. De 2007 a 2010 aproximadamente.
¿De qué fincas habla?
Sobre todo, de Los Corrales. En el término de Orihuela, con un par de tahúllas en Murcia, pero hay otras más pequeñas. En Los Corrales se ha estado descargando y enterrando 3 años y medio. Día y noche.
¿Cuántas toneladas podían llegar al día al vertedero y luego a las fincas?
Un promedio, y me quedo corto, de 30 camiones diarios. A diez toneladas cada uno… día y noche, sábados y domingos. Todos los trabajadores de Proambiente lo sabían. Se hacía con maquinaria de la empresa y con trabajadores de la empresa que siguen trabajando allí. El que estaba con la máquina era uno de los hermanos de (Ángel) Fenoll y el encargado, un sobrino.
¿Todos los camiones que llegaban iban a las fincas?
Eso depende. Si veían algún coche raro o algo de eso, se avisaba y se decía: “Tira para la planta”.
¿Todo eso era con conocimiento de las empresas que tenían contrato con Proambiente?
Unos eran de Colsur, otros de Acciona de Torrevieja y los camiones que venían de fuera, de Valencia… Era imposible que no lo supieran encargados y conductores.
¿Qué controles había en la planta de la actividad del vertedero en ese momento?
En aquella época, los del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) estaban en la planta todos los días. Yo cada día me volvía más loco. Me decía: “Señor mío estoy viendo cómo la Guardia Civil viene a la planta todos los días, pasa por la finca, entra, ve los camiones descargar en la finca, se ponen a hablar con el hermano de Fenoll… Lo veían todo…. Al principio los vecinos de las fincas se quejaron de las molestias… De la noche a la mañana fueron ellos los que iban a la planta a darle a Fenoll cebollas, tomates, lechugas, rabanicos o limonicos.
Les compensaron…
Estaban todos con la mano para atrás… para cobrar y callar. Les daba dinero a los propietarios colindantes. Fenoll los tenía “sobaicos”. Luego está la oveja negra, el propietario del suelo.
Estuvo años trabajando allí. Se decide a llevar el asunto al fiscal tras el despido. Alguien puede pensar que es una represalia…
Me da igual que se esté grabando. Ha venido a mi casa Fenoll, su sobrino y un abogado. “Tú por trabajo que no sea. Tienes el que quieras. Por dinero que no sea”, me dijeron. Han venido a mi casa a intentar comprarme para que me callara.
¿Por qué decide dar el paso?
Durante años se aprovecharon de mí. Todo era “porque aquí se hace lo que mis cojones mandan”. Pero de la puerta hacia fuera yo hago lo que quiero. Si me hubiese querido callar sería multimillonario. Porque Fenoll tiene un montón de gente en nómina, cobrando bajo manga. Él antes de echarme vino a verme. Yo estaba aporreado y de baja. Él quería un acuerdo y demás. Yo le dije que no tenía que llegar a ningún acuerdo, que hiciera lo que tuviera que hacer. No iba a firmar una baja voluntaria. A la semana siguiente me mandó un fax con un despido improcedente. En abril de 2010.
¿Tiene miedo de la repercusión de su denuncia?
Miedo, ¿de quién? Mi padre trabaja en la empresa de Fenoll. La cosa no termina aquí. Fenoll no me va a torear. Ahora hay mucha gente que sabe que aquello estaba mal, les pesa porque ha perjudicado a La Murada y están colaborando.

 

Diario “Información”, 04-03-12