La Circunvalación Sur y la Pl. de l’Algeps, zonas con más ruido

Plaza de L'aljebs-ChimeneasEl mapa acústico califica de críticas las calles Puerta de Alicante, San Agatángelo y San Vicente, mientras que el centro histórico, La Zapatillera, la plaza de Castilla y Altabix son puntos sensibles por los locales de ocio
María Pomares 21.12.2013 | 09:51

La plaza de L’Algeps por los locales de ocio y la Circunvalación Sur por el tráfico se incorporan a las zonas con más ruido de Elche, según se desprende del mapa acústico municipal y el plan que ha elaborado en este sentido el Ayuntamiento con medidas preventivas y correctoras. Las últimas actualizaciones de las áreas con más establecimientos de uso público y equipo musical –áreas ZEAS– se hicieron en los años 1998 y 2000, según se recoge en el plan acústico municipal que pasará por el pleno del lunes.

El nuevo mapa acústico, elaborado en colaboración con la Universidad Miguel Hernández (UMH), identifica como zonas críticas por la presencia de locales de ocio las calles Puerta de Alicante, San Agatángelo y San Vicente, todas ellas en el centro, y la plaza de L’Algeps. En este sentido, se considera zona crítica aquella que presentan en un radio de 30 metros seis o más actividades destinadas a discotecas, salas de fiestas, pubs, bares, restaurantes y establecimientos similares, cuando cuenten con ambientación musical.

Mientras, el mapa acústico tacha de potencialmente críticas, por tener en un radio de 30 metros menos de seis locales de ocio la zona centro, con las calles Pere Ibarra, Empedrat, Hospital, Trinquet, San Pedro, Maestro Albéniz, Infante Don Juan Manuel, Mare de Déu dels Desamparats, Congreso Eucarístico, Glorieta, plaza de las Flores, plaza de la Merced, Passeig de Les Eres de Santa Llúcia y Centro de Congresos, punto este último que entra en la lista de entornos que precisan de medidas preventivas, al igual que las calles Alfonso XII y Mare de Déu del Carme. Mientras, en La Zapatillera se incluyen las calles Martín de Torres, Salazar Alonso, Gabriel y Galán, y Marceliano Coquillat. Finalmente, se incluye una tercera área nueva, que es la de la plaza de Castilla y la intersección de las calles Pintor Sixto Marco, Orihuela y Frasquita Vázquez. Así las cosas, se ha establecido que en las áreas críticas no se podrán abrir más locales de ocio a menos de 50 metros de distancia, y en las potencialmente críticas a 25 metros.

En cualquier caso, el documento reconoce que la principal fuente de contaminación acústica en el municipio de Elche es el ruido procedente del tráfico, y, a continuación, el aeropuerto y su pasillo aéreo, lo que afecta sobre todo a Torrellano y El Altet, y ello pese a que el foco de las quejas ciudadanas proviene de las zonas de ocio y bares de copas.

El mapa acústico apunta a rondas periurbanas con niveles sonoros de grado crítico la CV-850, en enlace de la A-7 con la N-340, la avenida del Bimil·lenari, y la avenida de la Unesco. En esta misma situación se encuentran calles del casco urbano como Vicente Blasco Ibáñez, Pedro Juan Perpiñán, Reina Victoria y la avenida de la Libertad, todas ellas vías que cruzan el río por los diferentes puentes con los que cuenta Elche.
Otras calles que, según el mapa acústico, hay que tener en cuenta por su alto volumen de tráfico son la avenida de Novelda, Poeta Miguel Hernández, Antonio Machado, Corredera, avenida de Alicante y Diagonal.

El concejal de Empresa y Empleo, Luis Ángel Mateo, hace hincapié en que, «por encima de todo, el objetivo es poner en marcha una serie de medidas correctoras y preventivas, para que Elche sea una zona verde acústicamente». Para lograrlo, se han establecido como eje de las medidas preventivas las campañas de concienciación ciudadana, que se harán en colaboración con asociaciones de vecinos y la Asociación de Empresas de Servicios de Elche y Comarca (AESEC), o de fomento del transporte público, sea el autobús o el servicio de alquiler de bicicletas. También se quieren organizar talleres de formación ambiental entre la ciudadanía, y promover la compra y contratación de equipamientos municipales menos ruidosos, sobre todo por lo que hace a los vehículos, por ejemplo, de recogida de residuos o de la Policía Local, y de los autobuses.