La avenida del río Segura permite llenar con agua de calidad los embalses de El Hondo

Mil quinientos millones de litros o lo que es lo mismo 1,5 hectómetros cúbicos. Esa es la cantidad de agua que la Comunidad de Regantes Riegos de Levante Margen Izquierda del Segura ha elevado hasta los embalses reguladores de El Hondo gracias a la avenida de agua que se está produciendo en el río Segura. El agua comenzó a ser elevada el jueves desde la toma de San Antonio en Guardamar del Segura, muy cerca de la desembocadura, y conducida hasta El Hondo.
Si la riada continúa toda la semana, los recursos acumulados podrían llegar hasta los dos hm3 señaló ayer el portavoz de Riegos de Levante, Ángel Urbina, que expuso que se han llegado a elevar hasta 5.000 litros por segundo. El agua ha sido almacenada en el embalse de Levante. Debido a su abundancia, parte de ella ha sido trasvasada hasta el de Poniente que está siendo vaciado desde el pasado mes de agosto para proceder a su limpieza de sales. El agua del Segura servirá para garantizar los riegos de la entidad de regantes durante al menos dos meses, según Urbina que quiso destacar, la gran calidad de la misma, con casi una inexistente presencia de sales, pero sí con abundantes limos, “muy fértiles”. Además de agua llegada desde el río Segura, Riegos de Levante también ha recibido recursos, gracias a las lluvias, a través del canal del trasvase que han sido embalsadas en el pantano de Crevillent.

Buena gestión
Por otro lado, Ángel Urbina califica como “buena gestión”, la realizada por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) durante el reciente temporal. “Las obras antirriadas y la regulación de los embalses han respondido a la situación de emergencia ya que, de lo contrario la Vega Baja y el Baix Vinalopó abrían sufrido las consecuencias”. Destacó, además, que los servicios de guardería fluvial y de explotación tanto de la cuenca como del trasvase “han funcionado y se han coordinado a la perfección”. Reseñar que las intensas lluvias registradas en los últimos días, que han causado daños en Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana, han supuesto por contra, “un gran alivio para el campo alicantino en términos generales”, según Jovenes Agricultores-Asaja.
Los cultivos que especialmente se podrán ver beneficiados por el agua caída son los cítricos que se encuentran actualmente en campaña, y que sufrirán un aumento de los volúmenes y una mejora de los colores. “La provincia encontrará así una oportunidad excepcional para ganarle terreno y destacar una vez más en calidad respecto a las importaciones turcas”, según el sindicato agrario. Los cereales también se verán beneficiados ya que son cultivos que necesitan la lluvia para que se preparen los terrenos de secano y poder cultivar.
Respecto al olivar, desde Asaja se indica, que la lluvia permitirá salvar gran parte de la cosecha que se encuentra todavía en el árbol y que no estaba alcanzando el desarrollo suficiente por la falta de agua. En cuanto a las hortalizas de invierno se indica que los únicos daños percibidos son puntuales y se deben fundamentalmente al arrastre de terrenos. Los campos que recientemente han sido plantados de bróculi y alcachofa principalmente se verán muy beneficiados, “adelantando una cosecha que será calificada de excelente, si no lo impide la climatología”.
Desde Asaja se destaca al igual que el agua ha servido para lixiviar los terrenos. “Lamentamos las desgracias personales y las pérdidas que las precipitaciones han ocasionado en otras provincias así como los daños sufridos en explotaciones ganaderas, dejando daños que tardarán años en repararse. Reseñar al respecto, que en la provincia los daños han sido menores que en otras, siendo Orihuela la zona en la que se han producido más siniestros, viéndose o afectadas 900 viviendas, 230 comercios e industrias y 60 automóviles, con un coste de 1,2 millones.

Aulas afectadas y daños en parte del material del Instituto La Torreta
En el Instituto La Torreta ayer todavía estaban haciendo recuento de daños e intentando paliar en parte el pequeño desastre que se les generó con las copiosas precipitaciones del viernes.
Al menos cuatro dependencias, entre ellas una sala de informática, otra de conferencias e incluso una de las aulas prefabricadas, se han visto afectadas, en mayor o menor medida, por el agua.
Además se han registrado daños en parte del mobiliario y en una decena de ordenadores, cuyos teclados habían sido puestos a secar por si de este modo se pueden minimizar en última instancia los desperfectos.
No es la primera vez que ocurre, pero esperan que sea la última. Lo cierto es que cada vez que hay lluvias prácticamente torrenciales, una zona del instituto se anega sin remedio. Por este motivo, y hartos de que la historia se repita, el centro ha señalado que tienen intención de solicitar al Ayuntamiento de Elche acometa algún tipo de actuación, ya que el agua que pasa por la calle Curtidors va a parar directamente a la zona baja de este instituto. El centro está pensando en que se lleve a cabo algún tipo de badén para que el centro deje de ser una vaguada.