La ardilla tuvo que bajar al suelo

Una de las virtudes de la ciencia es que destroza los mitos, algunos de ellos tan idealizados como el de la ardilla que era capaz de atravesar la península ibérica, desde los Pirineos hasta Gibraltar, saltando de árbol en árbol. Pues va a ser que no: parece que nuestra piel de toro nunca fue una superficie boscosa ininterrumpida y que incluso miles de años atrás había zonas con menos vegetación que en la actualidad.

Acaba de demostrarlo el profesor de la Universidad de Murcia José Carrión, que ha coordinado un estudio internacional para un volumen especial de la ‘Review of Palaeobotany and Palynology’. Una de las conclusiones más reveladoras es que los bosques de pinos pueden considerarse más primigenios en España que los de encinas, pese al estigma repoblador que pesa sobre nuestra familiar conífera.

Durante los últimos 10.000 años (ejem, ¿alguien se acuerda?) el hombre no ha dejado de modificar el paisaje, de acuerdo con los investigadores de centros como el Instituto Pirenaico de Ecología, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Jardín Botánico de Córdoba, la Universidad Brunel de Londres y el Museo de Paleobotánica de Estocolmo (Suecia). Y así sabemos, por ejemplo, que en la morfología de las extensas dehesas extremeñas ha tenido mucho que ver la mano del hombre. Y que, por el contrario, muchos bosques considerados secundarios, como algunos pinares, son completamente naturales. Es decir, que Iberia es tierra de pinos más que de encinas.

Volviendo a nuestro querido mito (¡snif!), hay quien achaca su popularización a Félix Rodríguez de la Fuente, quien al parecer habría echado mano de una referencia del geógrafo griego Estrabón, pero esa cita jamás ha aparecido. En cambio, la abundancia de determinadas especies (como zancudas, rapaces, aves esteparias, conejos y liebres) nos indica claramente la presencia de amplios espacios abiertos en la península. Una leyenda menos, qué le vamos a hacer.

PD. Aprovecho este post para recordar la fantástica iniciativa de la Fundación + Árboles, que está recorriendo España con el propósito de implicar a toda la sociedad en la creación de corredores ecológicos en la península. El proyecto se llama precisamente El camino de las ardillas, que además cuenta con un blog excelente que os recomiendo.

 

Miguel Angel Ruiz, lospiesenlatierra