Gaspar Caballero: “Me sorprende que no se reutilice como abono los restos de las palmeras”

Gaspar Caballero nos deleitó ayer con una magnífica charla en la sede de nuestra asociación, que se quedó pequeña ante la nutrida asistencia de público.

En la charla nos ofreció su particular visión de la agricultura ecológica y nos introdujo en el método de cultivo que ideó hace años, las “parades en crestall” a día de hoy referencia fuera y dentro de nuestras fronteras por su sencillez y validez.

 


Antes tuvo tiempo de visitar el Huerto de la Cuerna, único huerto urbano hasta la fecha en nuestra ciudad, en el que precisamente se adoptó a grandes rasgos su método como forma de cultivo con gran éxito.

Su visita nos deja una reflexión, titular de esta noticia, que evidencia que no somos los únicos sorprendidos de  que no se reutilicen como abono los restos de palmeras. La nefasta gestión que se ha venido haciendo de ellos, gestión consistente en quemarlos, enterrarlos o depositarlos en vertederos, es merecedora de un premio a la insostenibilidad. Y todo a pesar de haberse comprobado (la UMH ha realizado varios trabajos sobre el tema) la validez de estos residuos para lo que Gaspar propone. Y lo peor es que esa nefasta gestión continúa y no hay visos de que vaya a cambiar…

 

 

Nacido en Mallorca en 1946 y músico de formación, se interesó por la agricultura ecológica o como él dice la “agricultura lógica” en 1978. Ahora más de 30 años después está considerado como uno de los especialistas más reconocidos a nivel nacional y europeo sobre estos cultivos.

E.DE GEA
Asegura Gaspar Caballero que “cultivar la tierra de forma ecológica es una práctica llevada a cabo por la humanidad desde hace miles de años dentro del ciclo elemental de la vida que hace, que la horticultura sea una práctica sagrada y elemental para entender la vida como tal y nuestra existencia en la tierra”. Ayer dio una conferencia en Elche y visitó huertos en palmeras junto a los miembros del colectivo Margalló.

¿Qué diferencia existe entre la agricultura ecológica que usted propone y la que utiliza productos fitosanitarios?
La diferencia es que la primera no contamina ni utiliza productos químicos. Además produce alimentos sin venenos. Es la única que tendría que hacerse. Los cultivos convencionales es un modelo de mercado capitalista que presenta un escenario donde la tierra se sobreexplota, se desvirtúan los productos de temporada, se manipulan y alteran genéticamente las semillas, se usa y abusa de productos químicos y pesticidas y se rompen los ciclos de alimentación y los ecosistemas. La horticultura ecológica es respetar el ciclo elemental de la vida, es respetar otras vidas y respetarse a uno mismo, es negarse a contaminar el suelo con venenos químicos, es volver a entender la naturaleza y nuestra existencia en ella. Es un modelo sostenible, rentable y potenciador de la economía local, es volver a los productos de temporada, al mercado y al consumo responsable. No es sólo una forma de cultivo, es una filosofía de vida, una actitud de pensamiento y una vuelta a nuestros orígenes, aquellos que duraron miles de años y que parecía que habíamos olvidado.
¿Existen otras diferencias?
Uno de los fundamentos primordiales de la horticultura natural es no utilizar productos fitosanitarios, contaminantes y agresivos contra el medio ambiente sobre todo el agua. Otro, utilizar el compost o abono orgánico, producto que se obtiene de manera natural por descomposición aeróbica de residuos orgánicos como restos vegetales. Me sorprende que en una ciudad como Elche no se utilicen los restos de las palmeras para hacer abono orgánico. Ojala tuviera tantos restos de poda de palmeras donde vivo y cultivo. No entiendo porque aquí no se reutiliza. Es un potencial para los campos el poder utilizar los restos de las palmeras trituradas que produce cinco veces más beneficios en la tierra que los productos químicos como personalmente he comprobado.
¿El futuro de la alimentación pasa por la horticultura ecológica y sana?
Ya esta aquí. Avanza a pasos agigantados.
¿Es viable en zonas como el campo de Elche o la Vega Baja la implantación de este tipo de cultivo alternativo y que los agricultores aumenten sus rentas?
No solo se miran los beneficios si no el daño que esta agricultura deja de producir al planeta. No hay tierra mala si no malos agricultores. Agricultura ecológica es lo mismo que decir agricultura tradicional, la que se practicaba hace 50 años, donde todo se reciclaba; hay que volver a lo tradicional pero con medios modernos por el bien del planeta, del consumidor y de los propios agricultores.

 

 
Diario “Información”, 15-02-12