El PP y el PSOE se acusan de favorecer con sus políticas urbanísticas intereses privados

El nivel de tensión se rebajó en el pleno de ayer y eso hizo que, a pesar de que iban 19 puntos en el orden del día, la sesión fuera más ligera de lo que ya había comenzado a ser habitual desde que inició su andadura esta nueva Corporación. Así las cosas, el debate quedó finiquitado poco antes de la una de la tarde, pero fue tiempo más que suficiente para que se hablara de hacienda, turismo, la nueva ordenanza contra la contaminación acústica, empleo e incluso de las tarifas del autobús urbano. No obstante, el tema estrella de la sesión fue el urbanismo, con el paquete de modificaciones parciales del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que sacó adelante el equipo de gobierno con el apoyo del Partido de Elche y la abstención del PSOE, y con las acusaciones mutuas que se dedicaron los dos partidos mayoritarios de haber favorecido intereses privados con sus políticas en esta materia.
La posibilidad de destinar parcelas dedicadas a viviendas unifamiliares en zonas como las avenidas de Alicante y Santa Pola o la Circunvalación Sur a usos administrativos y comerciales; la flexibilización de la normativa para que se puedan construir y reformar naves industriales en manzanas interiores del polígono de Algorós; o la reconversión en suelo común no urbanizable de terrenos con la calificación de monte público y de suelo común de reserva en Santa Ana, Torrellano y Maitino fueron algunas de las cuestiones que se llevaron al pleno. El concejal de Ordenación Urbana e Infraestructuras, Vicente Granero, argumentó que estas modificaciones respondían a reivindicaciones de profesionales del sector y de la Asociación Técnico Empresarial de la Construcción (Ateco). Sin embargo, el portavoz en funciones del grupo municipal socialista, Antonio Rodes, explicó que el PSOE se iba a abstener porque, según puntualizó, “hay un paquete importante de modificaciones del Plan General y no hemos tenido tiempo suficiente para estudiarlo”. En esta línea, incidió en que “estamos asistiendo a un goteo permanente de cambios del Plan General”, habló de una “factual” revisión del planeamiento urbanístico y aseguró que “se está teniendo en cuenta a ciertos sectores, pero no a todos”, en referencia al movimiento vecinal, para, acto seguido, acusar al equipo de gobierno de favorecer intereses particulares y de impulsar un urbanismo “a la carta”. Mientras, el portavoz del Partido de Elche, Jesús Ruiz Pareja, apoyó las propuestas porque, según indicó, “son problemas que vienen de atrás y estas medidas son buenas para la ciudad”.
Fue entonces cuando Granero volvió a tomar la palabra, indicó que, “desde el minuto uno estamos trabajando en la revisión del Plan General, pero eso lleva sus tiempos”, y contraatacó diciendo que “el PSOE tiene en su historia muchos intereses privados en Urbanismo y, de hecho, hay una sentencia por Porta de la Morera en la que se reconoce que se primaron intereses particulares”. Ante ello, Rodes denunció que “hay medidas que se están proponiendo para legalizar infracciones urbanísticas”, y defendió que con el proyecto de Porta de la Morera se buscaba “poner en valor un espacio público”.

tuvo su reflejo en el transcurso de la sesión, ya que, a pesar de que iban 19 puntos en el orden del día, el debate se cerró poco antes de la una del mediodía. Sin embargo, fue tiempo más que suficiente para que se pusieran sobre la

La “coherencia” frente a la “despolitización”
El PSOE votó en contra de la modificación de créditos, la subsanación de errores en el expediente de la plantilla y la modificación de los estatutos de Turismo. Sólo se abstuvo en la designación del Consejo Rector y la Asamblea General de Visitelche. Los socialistas Emilio Martínez y Francisco Rubio ampararon su rechazo en la “coherencia”, ya que, según comentaron, “este tipo de decisiones se deberían haber tratado en el órgano correspondiente de Turismo”. Rubio volvió a recriminar que el nombramiento del gerente no pasara por la Junta Rectora, y el edil de Coordinación, Antonio Luis Martínez-Pujalte, afirmó que “ustedes intentaron adaptar los estatutos a la Ley de Grandes Ciudades, pero lo hicieron mal”. Finalmente, la alcaldesa, Mercedes Alonso subrayó que “estamos intentando despolitizar el turismo”, y afirmó que “han estado 32 años sin trabajar por este tema en esta ciudad”.

Polémica por las tasas de las sonometrías
El PP aprobó ayer de forma definitiva, con los votos en contra del PSOE y la abstención del Partido de Elche, la Ordenanza contra la Contaminación Acústica por Ruidos y Vibraciones. El edil de Empresa y Empleo, Luis Ángel Mateo, concretó que, con esta nueva normativa, Elche se adapta a la normativa estatal y autonómica, y recordó que ya se está elaborando un mapa acústico. Pareja pidió que se paralizara la aprobación de la ordenanza para crear un grupo de trabajo con la Asociación de Afectados por el Ruido, para estudiar las alegaciones que había presentado el colectivo, y criticó que se quieran cobrar por las sonometrías 300 euros, punto este último en el que coincidió el socialista Ramón Abad. Tanto Mateo como Alonso zanjaron el debate diciendo que el “tasazo”, como lo denominó el PSOE, no se debatía ayer, sino que se estudiará cuando se elaboren las ordenanzas