El peligro real de las bicicletas son los coches

La imposición del casco para los ciclistas que circulen en ciudad frenará el espectacular incremento del uso de bicicletas de los últimos años y no reducirá el número de lesiones, como demuestran las experiencias en otros países. Sería una mala noticia para unas urbes contaminadas y para el fomento de la movilidad sostenible. Ecologistas en Acción pide a la Dirección General de Tráfico que no imponga el casco, y que apueste por medidas que sí mejoran la seguridad de los ciclistas y peatones, como la limitación a 30 km/h en cascos urbanos.

Ecologistas en Acción se suma a muchos grupos ciclistas, ayuntamientos y otras organizaciones que rechazan la intención de la DGT de imponer el casco. Una medida que resulta poco efectiva, que es disuasoria y que además coloca la carga de la responsabilidad en los ciclistas.

– El uso del casco ciclista en vías urbanas debe ser voluntario, la decisión debe ser personal. El casco ciclista puede ser, además, recomendable en ciertas modalidades de ciclismo deportivo (carretera, montaña, etc.)

– Las experiencias existentes (Australia, Nueva Zelanda, Israel, parte de Canadá) de obligatoriedad legal de uso del casco ciclista han tenido como efecto la reducción del uso de la bicicleta. En ninguno de los casos se ha producido un descenso apreciable en el número de lesiones craneales.

– En ningún país europeo cercano es obligatorio el uso del casco ciclista.

– La bicicleta es un vehículo muy seguro, algo corroborado por las estadísticas; y no hay ninguna cifra objetiva de lesiones que justifique una medida como la que se pretende implantar. La imposición de la obligatoriedad de uso del casco reforzaría en el imaginario popular la idea de que la bicicleta es un vehículo de alta siniestralidad.

– No se ha demostrado la eficacia del casco ciclista para prevenir lesiones en el caso de atropellos graves de ciclistas. Los atropellos más lesivos solo se reducirán con otra clase de medidas (normativas, formativas, de infraestructura, etc.): reducción de las velocidades máximas legales permitidas en entornos urbanos y no urbanos; políticas de calmado del tráfico y de desincentivación del uso de vehículos privados motorizados; fomento del uso del transporte público y facilidades para la intermodalidad; planes y campañas de educación vial; etc. Medidas positivas no solo para los ciclistas sino también para los peatones, automovilistas, etc.

– La bicicleta es un medio de transporte no contaminante, saludable, que apenas consume espacio público. El uso masivo de las bicicletas es en sí mismo una medida de pacificación de las ciudades, y es además un revulsivo para atraer a que nuevas personas se animen a utilizarlo. La bicicleta junto la marcha a pie deberían ser los modos predilectos sobre los pivotar la transformación sostenible a de nuestras ciudades. Por esta razón deberían volcarse todos los recursos en impulsar este tipo de desplazamientos.

Por ello, Ecologistas en Acción y otras organizaciones impulsan una iniciativa legislativa europea para reducir la velocidad máxima de circulación en cascos urbanos a 30 km/h. Esta medida si podría reducir los accidentes de forma efectiva, garantizando mayor seguridad para ciclistas y peatones, al tiempo que animaría a un uso más masivo de la bicicleta en ciudad. La campaña de recogida de firmas para lograr esta medida a nivel europeo, continúa a través de internet y en eventos en todo el estado.

Firma por la propuesta: http://www.ecologistasenaccion.org/article24716.html