El Palmeral evita cada año los gases invernadero que emiten 10.000 ilicitanos

Una investigación de la Universidad Miguel Hernández desvela que cada palmera contiene 135 kilos de carbono y cinco de nitrógeno.

Además del evidente valor patrimonial, el Palmeral ilicitano contribuye notablemente a la reducción de los gases que provocan la reducción de la capa de ozono y el efecto invernadero. Así lo certifica una investigación realizada por la ambientóloga Begoña Díez y dirigida por el profesor de la Universidad Miguel Hernández (UMH), José Navarro. Según este estudio, en la actualidad el conjunto de palmeras que hay en el término municipal de Elche contiene capturado el carbono equivalente al que produce una población de más de 10.000 personas.

El Palmeral ilicitano contribuye a minimizar el cambio climático conteniendo más de 27.000 toneladas de carbono, mientras cada español emite a la atmósfera 2,7 toneladas al año. Además, este conjunto histórico atrapa más de 960 toneladas de nitrógeno. “Los resultados preliminares apuntan a que el contenido de carbono y nitrógeno de cada palmera tipo en Elche es de 135 y 5 kilos, respectivamente”, explica la investigadora.

Las primeras estimaciones “se han realizado a la baja y no han contado la contribución de los dátiles, el tronco ni de las raíces”, asegura el profesor Navarro. “Se ha cuantificado la cantidad de carbono contenida en palmas y estirpes, que son los elementos que mayoritariamente constituyen la parte aérea de la planta”, expone Díez.

Además, los cálculos se han realizado en base a una reciente tesis doctoral de Lina Gracia sobre el Palmeral, que cifra en unas 200.000 las palmeras existentes. Cuando se cumpla el anuncio del Ayuntamiento de la plantación de unas 500.000 nuevas palmeras, en unos 15 años, “cuando sean adultas, podríamos decir que el Palmeral contribuirá a reducir el efecto de 50.000 ilicitanos sobre el cambio climático, si volviéramos a disponer del millón de palmeras que se estimaba que había en Elche en los años 60”, explica José Navarro.

Este trabajo de investigación, presentado como practicum de la Licenciatura de Ciencias Ambientales por Begoña Díez, destaca que “las palmeras producen cada año nuevas hojas que, convenientemente tratadas, podrían convertirse en energía del tipo biomasa o compost, para su incorporación al suelo”.

Díez estimó que anualmente se renuevan en el Palmeral unas 1.600 toneladas de carbono y 34 de nitrógeno en materia seca proveniente de las palmas. “Todo ello redundaría en buenas prácticas encaminadas a mejorar la gestión ambiental relacionada con el secuestro de carbono y minimizar los efectos del cambio climático”, concluye la autora del estudio.

Vía | diarioinformacion.com