El Ayuntamiento se plantea la peatonalización del centro de Elche pero habla de construir más aparcamientos en el Mercado Central

Resulta difícilmente creíble que se hable de peatonalizar una zona y que al mismo tiempo se incentive el uso del coche para llegar a ella. Pues al parecer es lo que pretende el actual equipo de gobierno del PP en  Elche, que es lo mismo que pretendían también los del PSOE cuando gobernaban. Y el sin sentido del proyecto es mayor sabiendo que existen a escasos metros 716 plazas de aparcamiento en rotación en los parkings Gran Teatre (Replaceta de l’Espart), Porta de la Morera, Traspalacio y Puente Rey, plazas que no se completan nunca. La sostenibilidad de este proyecto, a pesar de que hablen de  “mejora del entorno”, es bastante discutible. (Nota del editor).

 

El proyecto del nuevo Mercado Central incluirá la peatonalización de su entorno.
El equipo de gobierno aboga por cerrar al tráfico rodado la calle San Jaime y la plaza Menéndez Pelayo, y estudia ampliar la medida a la Corredora

 

M. POMARES
El equipo de gobierno ya ha iniciado, con la firma de un decreto, los trámites para someter a información pública durante un mes el estudio de integración paisajística y el Plan de Reforma Interior (PRI) del área del Mercado Central. Paralelamente, el Ayuntamiento solicitará los informes preceptivos a la Generalitat y, concretamente, los de Patrimonio Cultural, Comercio y el Consell Jurídic Consultiu. El concejal de Ordenación Urbana e Infraestructuras, Vicente Granero, y la edil de Comercio, María José López, precisaron que el proyecto que se quiere poner en marcha contempla la peatonalización de la plaza Menéndez Pelayo y de la calle San Jaime, así como de la Corredora. María José López concretó que “el cierre al tráfico de la Corredora es una prioridad, aunque no sabemos si se puede hacer al mismo tiempo que el Mercado Central o no, ya que éste es un proyecto más global que conlleva la peatonalización del centro”.
Granero puso el acento en que “lo que hace el Plan de Reforma Interior es ajustar las normas a esta área concreta y, además, con este paso, se inician los trámites urbanísticos en la zona del Mercado Central”. En este sentido, indicó que “este proyecto es prioritario para el equipo de gobierno y desde la Concejalía de Comercio ya se estuvieron haciendo los trabajos iniciales para modificar la ordenación pormenorizada del Mercado Central con el objetivo de potenciar la modernización y revitalización comercial del centro histórico y la mejora de su entorno”.
El concejal Vicente Granero señaló que “la propuesta concreta de ordenación pormenorizada opta por la figura del volumen contenedor para dotar al proyecto de una mayor flexibilidad, y para facilitar un diseño de calidad”. De hecho, la concejal de Comercio añadió que “el Mercado Central está ahora en un emplazamiento y en el Plan de Reforma Interior trazamos el polígono de movimiento que puede tener el próximo edificio, e incluso que se puede retranquear y ganar más espacio en la Plaça de la Fruita”.
En las condiciones generales a las que se deberá ajustar el proyecto, también se detalla, según especificó Granero, que el techo máximo será de 2.680 metros cuadrados en planta baja y piso, y podrá contar con una terraza de 300 metros cuadrados como máximo. El número de puestos dependerá del proyecto final. El sótano podrá disponer de hasta cuatro plantas, de forma que en la primera del subsuelo puedan disponerse de locales para usos comerciales, almacenes del mercado, oficinas, salas de reuniones, salón para cursos y exposiciones, establecimientos de restauración, aparcamientos, peluquerías, agencias de viajes o dependencias complementarias, por ejemplo.
El aparcamiento, con capacidad para 400 plazas como máximo, se puede establecer en las tres últimas plantas de sótano, en las que también se habilitarán zonas de carga y descarga, o almacenes de mercado y áreas para depositar los residuos, ya que, según María José López, “no vamos a permitir que la basura se deje a la vista”.
La edil de Comercio apuntó que, “en principio, estamos trabajando en fórmulas en las que colaboren la iniciativa pública y la privada, puesto que la situación actual no permite que el Ayuntamiento asuma el coste del proyecto y las subvenciones son una incógnita en estos momentos. Por eso, tendremos que recurrir a un concurso de empresas, para que el capital privado asuma la obra y el Ayuntamiento le dé una concesión”. La intención, según avanzó la edil, es sacar el concurso de empresas en el primer trimestre de 2012.

 

Diario “Información”, 24-12-11