El Ayuntamiento impulsa la restauración de la Colección Durá, con lienzos de los siglos XIX y XX, para exponerla en La Calahorra

M. POMARES
Recuperar el patrimonio artístico municipal, pero no sólo desde el punto de vista de la restauración, sino también de la divulgación, es el objetivo que se ha marcado el Ayuntamiento. Por ello, desde hace unos días los lienzos que integran la Colección Durá han comenzado su particular viaje hasta el taller de restauración municipal, en el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE), con el fin de que, de cara al próximo año, las obras estén preparadas para formar parte de una exposición permanente que se exhibirá en La Calahorra, una vez que el Consell ceda el uso de las instalaciones al Ayuntamiento, según avanza el concejal de Cultura, Pablo Ruz. “Tenemos un patrimonio muy rico y lo lógico es que se abra a todos los ilicitanos para que lo puedan conocer”, apunta el edil. Paralelamente, la intención es preparar una exposición temporal también para el próximo año que muestre en el MAHE la evolución de la pintura valenciana de los siglos XIX y XX, en la que se exhiban parte de estos cuadros, junto a otros de la pinacoteca municipal.
La Colección Durá está compuesta por óleos de artistas valencianos como Joaquín Sorolla, Ignacio Pinazo, Antonio Muñoz Degrain, Mariano Benlliure o Cecilio Pla, y entre los que tampoco faltan los ilicitanos Francisco Rodríguez Sanclement, Vicente Albarranch o Mariano Antón.
Los lienzos se adquirieron en  2007 por 670.000 euros y, tras permanecer expuestos durante varias semanas en el Museo de Arte Contemporáneo en la primavera de aquel año, se trasladaron al almacén de la calle Lago, en el corazón del barrio de El Raval, donde han permanecido hasta ahora a una temperatura media de entre 20 y 22 grados, con un 50% de humedad relativa y con filtros para la luz con el fin de evitar la proliferación de microorganismos, para garantizar así su preservación.
La conservadora municipal, Isabel Chinchilla, detalla que “las obras se encuentran en un buen estado de conservación y, de hecho, ése fue uno de los criterios que se siguieron a la hora de escoger los cuadros”. Sin embargo, con el fin de que, una vez que se abran al público, luzcan en todo su esplendor, la restauradora municipal, Gemma Mira, ha comenzado ya con las labores de recuperación, fundamentalmente, como explica, “por la suciedad acumulada y las deyecciones de insectos”. Para ello, la restauradora ha empezado ya con el proceso de limpieza y, posteriormente, se les da una capa de protección a base de resinas sintéticas.

Diario “Información”, 20-11-11