El Ayuntamiento de Elche estudia la implantación del tranvía

Amorós pide la implicación de la Generalitat para tener coste cero, en un proyecto que tendría una inversión de 100 millones de euros

El futuro proyecto del tranvía urbano ilicitano avanza poco a poco. con el objetivo de que sea una realidad lo antes posible. Aún en fase de estudio preliminar, comienzan a conocerse algunos detalles de un proyecto de futuro para el municipio, «que va a encaminar a Elche a convertirse en una ciudad singular dentro del espacio europeo», afirmó el edil de Movilidad Urbana, Antonio Amorós.

Este proyecto de implantación del tranvía contempla la construcción de una línea de ocho kilómetros con 20 paradas o apeaderos, «con la intención de unir la ciudad en una línea transversal de este a oeste». Además tendría una cadencia de paso de 10 minutos, circulando a una velocidad media de 20 kilómetros por hora. El trazado propuesto conectaría el segundo hospital con el Hospital General, pasando por las avenidas Buero Vallejo, de la Libertad, del Ferrocarril, de la Universidad, calle Pintor Benedicto, avenida de Santa Pola y calle Teulada.

El tranvía daría servicio a más de cinco millones de usuarios al año, ya que conectaría los principales barrios de la ciudad con los centros de servicios como hospitales, centros comerciales, universidades, estaciones de tren y autobuses, además de 26 centros escolares. Cada una de las veinte paradas tendría un área de influencia de 500 metros, permitiendo la interconexión con 13 recorridos de autobuses urbanos.

Soluciones
Para la puesta en marcha se barajan diversas soluciones en el caso de las grandes avenidas, que pasa por eliminar la zona de aparcamiento para mantener los dos carriles de circulación o bien mantener el estacionamiento de vehículos, con lo que al construir el tranvía tan sólo se podría circular por un carril.

Amorós se mostró optimista con los futuros resultados del tranvía, que permitiría «reordenar el tráfico rodado, configurar un nuevo modelo de ciudad, el ahorro en los desplazamientos con vehículos propios, ganar espacios para los ciudadanos y reducir la emisión de agentes contaminantes en la atmósfera». Y es que su implantación permitiría la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en 2.600 toneladas anuales.

El objetivo es que en el futuro se complemente con la línea que desde Alicante debe conectar la ciudad con el aeropuerto y extenderse a Torrellano, Parque Industrial y el casco urbano ilicitano, «Lo que uniría a Elche con el espacio estratégico del Mediterráneo», añadió Amorós.
La inversión económica para su entrada en funcionamiento rondaría los 100 millones de euros, con un coste de ocho millones por kilómetro, a los que hay que añadir los apeaderos, la adquisición de siete vehículos y los gastos de adecuación de las diferentes vías.

En solitario
Un proyecto que, según Amorós, «el Ayuntamiento de Elche está desarrollando en solitario sin el interés de otras administraciones», aunque confía en que sea corregido.

Por ello solicita la implicación de la Generalitat en este gran proyecto para que el coste sea cero para Elche, como ha ocurrido en Alicante o San Vicente, donde el presupuesto ha sido similar y donde la Generalitat corrió con todos los gastos. «Es el momento de que se entregue a los vecinos de Elche lo que en justicia se merecen y con ello que rompa la tendencia segregacionista con la provincia y en especial con la ciudad», añadió el concejal.

Asimismo criticó el hecho de que de los 500 millones de presupuesto de la Generalitat se haya excluido a Elche. «No se debe tener en cuenta el color político. No invertir aquí es no hacerlo en el con junto de la Comunidad Valenciana». Si bien anunció que el proyecto del tranvía saldrá adelante con su apoyo o sin él, pretenden involucrar también al Ministerio de Fomento y a la Unión Europea.

En los próximos días se encargará el estudio de viabilidad de este proyecto, que según Amorós no estará antes de cinco meses, previo paso a la adjudicación de la obra.

Vía | laverdad.es