El Ayuntamiento comienza a talar los pinos caídos de la ladera

Las brigadas municipales de Parques y Jardines ya han comenzado a trabajar en el margen derecho de la ladera del río con el fin de desbrozar la zona y talar los pinos caídos. El objetivo, según explicó ayer el concejal de Vía Pública, Manuel Rodríguez, es garantizar la seguridad de los usuarios de esta concurrida zona verde, pero también mantener la estética.

La actuación se produce después del informe técnico del jefe de gestión de Parques y Jardines, en el que constata la existencia de Pinus halepensis por repoblación, que se efectuó en su momento para minimizar los efectos de la erosión por las precipitaciones. No obstante, el documento admite que la población de esos pinos “se encuentra mermada sobre todo debido a la envergadura de determinados ejemplares causada también por los grandes desniveles generados al no realizar los abancalamientos de manera correcta en el momento de su plantación”.

El informe técnico detalla que en el tramo que va del puente del Ferrocarril al de Altamira cuenta con una veintena de pinos, “siendo alguno de ellos de grandes dimensiones, con el consiguiente peligro de precipitación en zonas de alta densidad peatonal, al estar afectado el paseo paralelo al curso del río”. Mientras, entre el puente de Altamira y la pasarela del Mercado se contabilizan una docena de ejemplares, también en situación de riesgo; y, finalmente, entre la pasarela y el puente de Canalejas son dos los pinos de grandes dimensiones que, pese a que no presentan peligro a juicio de los técnicos, “sí poseen estado vegetativo que aconseja la poda de las ramas más bajas al estar secas”.

Ante esta situación, desde la Concejalía de Vía Pública, como subrayó Manuel Rodríguez, ya se ha dado la orden a los empleados municipales de Parques y Jardines para que empiecen con “la limpieza, aclareo y colapso de los ejemplares afectados por las precipitaciones de los últimos días y de aquellos que, estando en situación peligrosa durante años, no se ha procedido a su retirada”. En cualquier caso, el edil puso el acento en que “los pinos no se van a arrancar, sino que se talarán para que no se potencie la erosión del terreno y, al mismo tiempo, para que las raíces se conviertan en biomasa y vuelvan al entorno del que se han estado nutriendo en los últimos años”.

Paralelamente, y aprovechando esta actuación, la intención es remodelar las terrazas de la ladera con la plantación de otros pinos, junto a la incorporación de otras especies arbustivas como adelfas y retamas para frenar la erosión provocada por las escorrentías.

Por otro lado, el concejal de Vía Pública aseguró que ya se le ha dado la orden a Urbaser, la empresa encargada de la limpieza viaria y la recogida de basura en Elche, de que revise de forma periódica el cauce del Vinalopó con el fin de retirar los vidrios que caen por la práctica del botellón en determinados puntos de la ladera del río.