El Ayuntamiento abrirá la ladera tras 20 meses cerrada por las obras

El tramo de la ladera comprendido entre el puente del Ferrocarril y el del Bimil·lenari había permanecido cerrado desde septiembre de 2011 por la ejecución del proyecto de revitalización de esa zona, incluido dentro del segundo Plan E y con una inversión de 3,3 millones de euros. Ahora, 20 meses después, este espacio se volverá a abrir, aunque, eso sí, formalmente, ya que en las últimas semanas ya había sido utilizado por deportistas y peatones. De hecho, la Junta de Gobierno Local aprobará hoy el acta de ocupación.
El concejal de Ordenación Urbana e Infraestructuras, Vicente Granero, precisó que “este acta equivale a una recepción por parte del Ayuntamiento, lo que supone la apertura a su uso público, ya con todas las garantías de seguridad establecidas”. Con ello, la idea es que, oficialmente, la ladera se pueda abrir de forma definitiva mañana sábado, una vez que se retire el vallado de protección.
No obstante, el edil reconoció que todavía existen ciertas deficiencias que deberá subsanar la empresa, aunque eso no impedirá la recepción. En concreto, aludió al alumbrado, que aún es provisional, porque todavía no se han recibido las luminarias, y las vallas también se sustituirán por las que están contempladas en el proyecto.
Por otro lado, está pendiente la liquidación definitiva del contrato, que está supeditada a que la empresa constructora y la dirección de obra emitan los últimos informes. No en vano, el responsable municipal de Ordenación Urbana e Infraestructuras aseguró que ya se ha consignado el 90% del importe, y añadió que “no sabemos si habrá incrementos sobre la cantidad presupuestada inicialmente, pero, tal y como está la obra, no lo lo creemos”. Sí reconoció que, al final, hubo que dejar fuera del proyecto parte de lo pactado al principio en el contrato, especialmente en lo que se refiere a la zona final, una vez que acaba el área urbana, donde también había previstas pasarelas de madera. “Se ha llegado hasta donde se ha podido, que es hasta la zona urbana, porque ni siquiera estaban los permisos de la Confederación Hidrográfica del Júcar, todo por la indefinición del proyecto”, puntualizó.
Granero recordó que “ha sido una obra costosa y complicada”, y puso el acento en que “se trata de una de las últimas obras del Plan E que eligió el anterior equipo de gobierno, aunque quizás no fuera la mejor elección, porque suponía invertir 3 millones de euros en una parte concreta cuando la ladera necesita una actuación más general”. En esta línea, indicó que “fue una obra adjudicada por el Partido Socialista que no estaba definida sobre el terreno, y los problemas se han tenido que resolver sobre la marcha, porque no se contemplaba el paso de la Acequia de Marchena, las pivotaciones de las pasarelas se tuvieron que recalcular porque estaban en zonas de escombros, y también pasaba la línea de telégrafos, que no se tuvo en cuenta”.
En cualquier caso, lo cierto es que, según admitió el concejal, la última prórroga formal que concedió el Gobierno central expiraba en diciembre de 2011, aunque descartó una posible sanción del Gobierno central: “Pensamos que no porque la dirección de obra y la empresa tendrán que justificar los retrasos, y no hemos recibido notificación en ningún sentido. Además, todas las obras no se pueden acabar dentro de los plazos”, explicó.
A lo largo de este tiempo han sido varias las fechas que se han dado, pero la finalización siempre se acababa posponiendo, hasta el punto de que en la página web municipal todavía se da como fecha final de los trabajos diciembre de 2012.
Más allá de los retrasos en la ejecución, Granero aseguró que la recepción de la obra se ha demorado, pese a que el grueso de los trabajos finalizó hace unas semanas, por lo informes de la dirección de obra y de la empresa, y rechazó que haya habido informes municipales desfavorables al respecto. “Aquí el Ayuntamiento tiene un control genérico”, sentenció.
Finalmente, apuntó que, de momento, no está previsto sancionar a la dirección de obra o a la empresa por los retrasos, y ello a pesar de que en otoño del año pasado se abrió una expediente a ambas por el retardo en la conclusión del proyecto.