Ecologistas en Acción apoya la Huelga General del 29 de Marzo

Ecologistas en Acción, confederación que agrupa a más de 300 grupos ecologistas, apoya la convocatoria de huelga general para el 29 de marzo.

Para Ecologistas en Acción la convocatoria está sobradamente justificada, ya que las medidas contra la crisis que se están aprobando y aplicando (devaluación drástica de las condiciones y derechos laborales, recortes sociales, ayudas a la banca, devaluación de la normativa ambiental, mantenimiento de los abultados gastos militares, etc.) siguen significando un injusto trasvase de riqueza desde las clases más populares a las más adineradas, así como sacrificar el medio ambiente al servicio de la economía más destructiva.

Sin embargo, con ser muy grave esta situación, la organización ecologista considera que lo peor es que estas medidas no resuelven los problemas que tenemos. La crisis tiene como factor central toda una serie deudas gigantescas, tanto públicas como, sobre todo, privadas. No es posible pagar la deuda que existe en el mundo, pues no existe base natural que sostenga el pago. Además, en una situación de crisis ambiental sin precedente, es un suicidio seguir explotando los recursos naturales del planeta para mantener un crecimiento que intente pagar esas deudas.

La reforma laboral contra la que se dirige esta huelga general supone un retroceso social y democrático cualitativo por varias razones. Por un lado dota de mucha más capacidad de presión al empresariado en la negociación colectiva mediante los cambios normativos sobre la prevalencia de los convenios empresariales o el fin de la “ultraactividad”. En segundo lugar, y en un contexto de casi 6 millones de parados, decenas de miles de deshaucios, etc. se facilitan los despidos masivos mediante su abaratamiento, los menores requisitos para que el despido sea procedente y la flexibilización de los ERE. Un tercer aspecto es que traslada estas medidas al sector público (al personal laboral con oposición). También se mantienen las formas más precarias de contratación, como el contrato de aprendizaje. Para remate se dota de más capacidad a las ETT como agencias de colocación, lo que es una privatización encubierta del INEM.

Al mismo tiempo, se están produciendo gravísimas cesiones de soberanía como la antidemocrática reforma de la Constitución a favor de los mercados o la que supone el Pacto Fiscal de la UE. Este Pacto implica una fuerte merma de los derechos sociales y laborales, puesto que obliga a los Estados a reducir gastos sociales y salarios, y profundiza políticas económicas neoliberales injustas que han causado la actual crisis y crearán una crisis todavía más severa. Igualmente, nos alarma el déficit democrático general que se esta produciendo, fruto de una grave crisis de inoperatividad del poder político ante las directrices económicas (como las del FMI) que han dictado esta indigna “reforma laboral”.

Además de los actuales recortes sociales, Ecologistas en Acción quiere aprovechar esta convocatoria para denunciar los constantes atropellos al medio ambiente y los recortes ya anunciados contra la legislación ambiental. La organización ecologista exige políticas hacia la sostenibilidad, donde lo ambiental y lo social tengan el peso que se merecen frente a lo económico. Además, esta estrategia es la única forma perdurable y justa que tenemos para salir de la crisis.

Por todas estas razones, Ecologistas en Acción llama a la huelga general del jueves 29 de marzo como un paso más en el camino hacia un sistema que se fundamente en la satisfacción de las necesidades humanas en paz con el planeta.

Manifiesto
El ecologismo secunda la huelga general del 29 de marzo

Ante la convocatoria de una Huelga General a nivel estatal el día 29 de marzo, así como las convocatorias previas para ese mismo día en Galicia y Euskal Herria, las personas abajo firmantes, procedentes del movimiento ecologista y de la defensa del medio ambiente, consideramos que estas movilizaciones convierten ese día en una jornada clave en la que estarán en juego elementos básicos de nuestro modelo social.

Desde el inicio de la crisis, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional, Alemania, Francia, los principales fondos de inversión y las agencias de calificación, fundamentalmente, están imponiendo, con la complicidad y la aquiescencia de los distintos Gobiernos españoles, un retroceso social y ambiental brutal sobre la base de recortes de derechos sociales y de presupuestos para la protección ambiental y social.

Si bien los recortes sociales, la supresión de derechos laborales y, en definitiva, el retroceso hacia grados mayores de desigualdad son motivos más que suficientes para convocar una huelga general, los temas ambientales no son en absoluto ajenos a esta jornada decisiva.

La Humanidad está atravesando una crisis ambiental que resulta ser mucho más grave que la económica y financiera. Estamos superando los límites del planeta en el que vivimos, saturando aire, agua y suelo de contaminantes, y despilfarrando los recursos básicos energéticos y materiales. El cambio climático y la pérdida acelerada de biodiversidad son signos evidentes del agotamiento de la Tierra.

La crisis ambiental tiene mucho que ver con nuestra vida, porque la naturaleza nos garantiza el alimento, el agua limpia, el aire, los lugares de esparcimiento, los materiales para nuestras viviendas, gran parte de los medicamentos, etc.

A esta crisis ambiental sin precedentes nos ha llevado el sistema económico vigente. Este sistema, que cada vez exige una mayor liberalización de los mercados y nuevos recortes sociales, está teniendo consecuencias nefastas para nuestro medio ambiente: el “tsunami” urbanizador, ser el territorio europeo con más superficie de cultivos transgénicos y kilómetros de autovías, un parque automovilístico en expansión continua o un consumo energético intensivo que sólo detiene su crecimiento en momentos de crisis. Todo ello implica el incumplimiento del Protocolo de Kioto, el deterioro irremisible de bienes escasos, como el suelo fértil, y problemas como que tres cuartas partes de la población respire aire contaminado, la sobreexplotación de recursos hídricos, o que la anchoa, el atún rojo, el urogallo o el oso pardo estén en situación crítica.

Exigimos políticas hacia la sostenibilidad, donde lo ambiental y lo social no estén supeditados frente al crecimiento económico. No nos bastan ya los discursos vacíos.

Necesitamos reducir nuestro consumo de materia y energía para acoplarlos, con criterios de justicia social, a los recursos existentes. Tenemos que avanzar rápidamente hacia un cambio del mix energético basado en energías renovables. Hace falta fomentar un modelo agroalimentario centrado en circuitos cortos de distribución y cultivo ecológico. También disminuir la movilidad motorizada y el número de vehículos. Y muchas otras medidas para satisfacer nuestras necesidades con bajas o nulas emisiones de carbono, sin poner en peligro al resto de seres vivos con los que convivimos y que son básicos para nuestra subsistencia.

Estos cambios han de hacerse con políticas públicas que protejan a los trabajadores y a las trabajadoras de los sectores a reestructurar y que impulsen nuevos yacimientos de empleo sostenible, de acuerdo con el principio de “transición justa” compartido por el sindicalismo y el ecologismo internacional.

Por todas estas razones manifestamos nuestra convicción de que no vale cualquier forma de salir de la crisis. No valen políticas laborales que nos devuelvan al siglo XIX. No valen políticas económicas que menosprecien nuestra crítica situación ambiental para dar prioridad a un modelo económico que atiende a los intereses de una minoría y aboca a la Humanidad a un callejón sin salida medioambiental.

El movimiento ecologista no puede permanecer al margen de esta problemática y de la necesidad de movilizarse en defensa de otro modelo económico y otras políticas, reclamando como hacemos siempre más justicia social y ambiental. Por eso manifestamos nuestro apoyo a la convocatoria de huelga general del 29 de marzo.

Puedes firmar el manifiesto desde este enlace:

http://www.ecologistasenaccion.org/article22730.html