Cuando la playa gana su batalla al mar

> El proyecto de regeneración que ejecuta el Gobierno ha ampliado ya la zona de baño en 50.000 metros cuadrados y logra que la duna litoral supere los 7 kilómetros.

Los trabajos para la recuperación del ecosistema dunar de Guardamar del Segura y Elche que ejecuta el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, sobre un tramo de costa de más de 7 kilómetros, han permitido, sólo en el litoral de Guardamar, recuperar más de 50.000 metros cuadrados de playa en una zona comprendida entre el sur de la desembocadura del río Segura y la avenida Ingeniero Codorniu. Así lo dio a conocer ayer la alcaldesa de Guardamar Marylén Albentosa en una visita a la obras medioambientales junto con miembros de su equipo de Gobierno y técnicos.

Dentro de los trabajos que se ejecutan en estos momentos, que cuentan con una inversión de 2.145.978 euros, destaca la actuación realizada sobre el antiguo aparcamiento de la Gola, cuya superficie de más de 6.000 metros cuadrados quedó sepultado por el avance de la duna litoral. Ahora se han retirado las arenas, que se han reutilizado para regenerar las playas, y se ha retirado la zahorra y el asfalto para que el lugar se recupere medioambientalmente.

También hay que destacar que los trabajos que ejecuta el Ministerio de Medio Ambiente se centran en adecuar una gran duna litoral artificial, creada como consecuencia del vertido de toneladas de fangos y sedimentos, que fueron extraídos del antiguo cauce del río Segura para la construcción del puerto deportivo de Guardamar, hace más de 10 años y que sepultó la duna litoral natural.

En este sentido, la primer edil explicó que tras realizar una analítica a los vertidos y no detectar elementos contaminantes, “como el daño ya esta hecho, se ha decidido mantener la duna aunque en la zona que da al mar se reducirá su altura y grosor para conseguir más metros de playas, creando taludes y la plantación de especies autóctonas”.

El resto de la duna litoral, en ambos lados de la desembocadura del río Segura, será regenerada aplicando diversas medidas. Unas pasan por retirar todo tipo de plantas ya introducidas, como piteras o diente de cuchillo; y otras, como la colocación de captadores de arenas (barreras de mimbre) y la creación de pasos elevados para el tránsito de personas hacia las playas.

Especies autóctonas
Otras medidas son las repoblaciones con especies autóctonas, diferenciándolas en función de que sea más conveniente su introducción en las dunas más cercanas a la orilla (dunas móviles y semifijas), o bien en las interiores bajo la pinada (dunas fijas).

En el primer caso se emplearán, entre otras especies, barrón, grama marina, cardo marino, taráis, corretón de playa, lirio de mar, lentisco y romero. En el segundo, albaida, esparrago amarguero, enebro y lenstico.

Reseñar que esta actuación medioambiental complementa a otra similar, ya ejecutada entre los años 2004 y 2005, que tuvo lugar en el tramo comprendido entre el muelle de La Mata a la playa del Moncayo en Guardamar y donde el Gobierno central invirtió dos millones de euros.

La regeneración dunar ahora en marcha lleva un retraso de más de tres años respecto a lo anunciado inicialmente por el Gobierno central. Durante este tiempo la duna litoral sobre todo en la zona del aparcamiento registró un avance de entre 30 y 40 metros.

Vía | diarioinformacion.com

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