Colegios y escuelas infantiles se tratan contra la procesionaria

> El Ayuntamiento y la empresa CTL finalizarán este mes las actuaciones en los pinos de los centros docentes.

Con el fin de evitar los efectos de la procesionaria de los pinos en los niños -reacciones alérgicas e irritaciones de piel y mucosas-, la concejalía de Sanidad y la empresa CTL, encargada del control de plagas en el término municipal, están realizando los tratamientos preventivos oportunos en los colegios y escuelas infantiles municipales.

Fuentes del Ayuntamiento informaron de que está previsto que dichos tratamientos concluyan antes de final de mes. En ellos se utilizan inhibidores del crecimiento de estas orugas, ya que son los productos que han dado mejores resultados y son respetuosos con las personas y el medio ambiente.

Existen numerosos métodos de control que aplicados de forma adecuada, pueden reducir las poblaciones de procesionaria y mantenerlas en bajos niveles de infestación. Hay varios métodos, además de los químicos convencionales, que no son nocivos y por lo tanto, no tienen impacto sobre personas ni medio ambiente. Se trata de insecticidas biológicos (como gérmenes que les matan), inhibidores de crecimiento, trampas con feromonas, y medidas físicas como son la rotura, corta y quema de los bolsones de orugas.

La competencia para controlar estos insectos varía según la zona donde se ubiquen. En los colegios públicos corresponde a la Concejalía de Sanidad. El departamento de Parques y Jardines se encarga de la ladera del río Vinalopó y de los parques y jardines municipales. Las zonas de monte público y los institutos dependen de la Generalitat. Y, por último, en propiedades privadas y jardines comunitarios es responsabilidad de sus propietarios.

El Ayuntamiento advierte de que si aparece algún bolsón de orugas de procesionaria, nunca hay que golpearlo para romperlo, ya que lo único que se consigue es esparcir los pelos urticantes y provocar un daño mucho mayor.

Plaga de la zona
La procesionaria del pino es una mariposa que constituye la plaga forestal más extendida en los montes de la Comunidad Valenciana. Produce dos tipos de daños: en primer lugar ataca a estos árboles, ya que las larvas se alimentan de sus hojas; y en segundo lugar, provocan reacciones urticarias en personas y animales.

En los pinares adultos, el ataque de la procesionaria implica una disminución en su crecimiento y los debilita tanto que facilita el ataque de otras plagas. Los ejemplares jóvenes acosados por la procesionaria, terminan secándose.

Vía | laverdad.es