Alicante Animalista organiza un acto en defensa de los animales en la Plaza del Mercado

Dos miembros del colectivo simularon una ‘cacería’ de transeúntes y leyeron un manifiesto contra la nueva ley cinegética de Galicia

La asociación Alicante Animalista organizó ayer en la Plaza del Mercado una representación realista de una cacería para protestar contra la caza y contra el maltrato animal. El motivo del acto fue la aprobación de una ley por la Xunta de Galicia para permitir la licencia de caza a los jóvenes de catorce años. Aunque los menores no podrán utilizar armas ni disparar durante las cacerías, a diferencia de los que ya tengan dieciséis años, «aprenderán a descuartizar y despellejar animales», argumentan desde la asociación.
Sobre las 12 de la mañana, en la concurrida plaza del Mercado, hicieron acto de presencia dos cazadores ‘disparando’ con armas de juguete a los transeúntes. A cada sonido de disparo, los ‘infiltrados’ iban cayendo y provocando expectación entre el gentío de la plaza del Mercado. Las víctimas que iban cayendo al suelo sujetaban fotografías que mostraban crudas escenas de cacerías.
Los curiosos, atentos a los movimientos de los cazadores, observaban a los caídos y sus impactantes imágenes. Tras esta acción crítica entraron en escena los voluntarios de Asoka con perros de caza abandonados que portaban carteles con pedazos de su historia: ‘Soy útil, estoy ciega, me abandonan’, ‘A mi madre la mató un cazador a pedrazos». Varias personas del público se acercaron entre los ‘cazados’ y acariciaron a los perros o fotografiaron la escena.
Para finalizar la protesta los participantes se reunieron mientras una organizadora leyó enérgicamente un manifiesto. «La Xunta justifica la ley como relevo generacional, ¿es eso lo que queremos que aprendan las nuevas generaciones?». Alicante Animalista no solo denuncia la matanza de millones de animales, también el abandono de perros de caza cuando termina la temporada o se hacen mayores.
Tras el manifiesto varias persona se acercaron a mostrar su simpatía a los organizadores de la protesta: «Me parece estupendo que protesten, yo tengo tres perros y no me gustaría que les hicieran daño», comentaba Maribel García, observadora de la representación. Miguel Utrera, otro espectador de la función, apoyó la queja «porque los animales también tienen derechos».
Desde Alicante Animalista, Rubén Carrasco afirmó que «permitir que los menores de catorce años participen en este tipo de crueldades no es educativo».
Diario “La Verdad”, 05-02-12